“Big TV”, la gran pantalla al futuro de los White Lies

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por: J. Ismael Canales

 

Hay un fenómeno muy particular cuando hablamos de crecer, no me refiero a crecer como persona, ni a cuando un niño pasa de la adolescencia a la adultez, aunque ambos van ligados, me refiero a cuando un artista crece musicalmente.

Por lo general una banda de veinteañeros es explosiva, canciones rápidas y salvajes letras son sus características, pero las bandas también crecen y el fenómeno que ocurre con algunas de ellas es de observar. Muchos intentan innovar y pierden su esencia, otros más siguen con la misma linea sin darse cuenta de que ya no son esos jóvenes salvajes, sino unos señores intentando rockear como quinceañeros, y otras más se dan cuenta de esto y cambian esa explosividad por calidad, empiezan a escribir canciones con mejores letras y música más melodiosa, dejan esa actitud rebelde y la vuelven más fría y calculadora, teniendo a veces resultados muy amenos, eso es lo que le pasó a White Lies

Los británicos vuelven y sorprenden a propios y extraños con un disco que demuestra madurez, el tema que le da nombre al álbum “Big TV”, es el que lo inaugura, al escuchar los primeros segundos es inevitable pensar en New Order, los beats electrónicos, las guitarras sincronizadas con los sonidos sintéticos e incluso la voz de Harry McVeigh suenan muy parecido a lo que producen los comandados por Bernard Summer.

Inmediatamente después de este track, escuchamos uno que podría ser de los mejores del año. ‘There Goes Our Love Again’ es uno de esos temas de “amor a la primera escucha”, armonías vocales, guitarras con una leve distorsión que llevan perfectamente la canción, una melodía pegajosa y divertida, es un tema que va creciendo conforme pasan los segundos, llegando a un final ruidoso que contrasta con la voz solitaria cantando la última linea. Sin dudas el mejor tema del Big TV.

El disco logra un ameno contraste con ‘Space I’ tema que baja las revoluciones y los decibeles y en 48 segundos nos lleva a un ambiente onírico al que le sigue ‘First Time Caller’, un tema tranquilo, de amor, una balada de rock alternativo con una letra bella, para algunos quizá cursi, que nos hará recordar a ese alguien especial, otro gran corte de este disco.

‘Mother Tongue’ es un tema fuerte, con todo el sonido que ha caracterizado a White Lies desde el inicio de su carrera, batería potente y guitarras indie, una voz que protagoniza el tema y unos pequeños arreglos de teclados. Le sigue ‘Getting Even’ una canción que suena a Depeche Mode con guitarras eléctricas, un loop de sintetizadores al fondo aderezados con fuertes riffs.

A mitad del disco aparece ‘Change’ un tema reflexivo, nostálgico, triste, una pieza lenta con una voz desgarradora que parece rogar una segunda oportunidad, un tema de desamor, de esos que te matan placenteramente. Salimos del trance con ‘Be Your Man’ otra pista con todo el sello de los británicos, hay que destacar el arreglo de los sintetizadores, discreto pero aporta una gran melodía de fondo.

Después de ‘Space II’, segundo intermedio de esta placa, comienza a sonar ‘Tricky To Love’ canción que podría pasar desapercibida, le falta ese “punch”, es un tema que no es ni una balada ni una canción rápida, se queda en medio, no logra engancharnos, en cambio ‘Heaven Wait’ nos lleva de nuevo a un trance lleno de recuerdos y melancolía, mediante una batería, una atmósfera creada con sintetizadores, una linea musical sencilla de guitarras en el fondo y una voz melódicamente suplicante.

Para cerrar el álbum se presenta ‘Goldmine’ un tema dinámico y agradable, con una linea de bajo que se roba el show, una batería divertida y guitarras que le dan ese “punch” que tanto necesita un tema de rock, una buena manera para cerrar este tercer disco de los británicos.

Si analizamos las letras, “Big TV” es la historia de una pareja que cambia su modo de vida, pero más que eso, es una gran sorpresa, es un disco muy armónico y por lo tanto muy digerible, algunos temas son demasiado buenos y nos demuestran de lo que son capaces estos británicos. Si algo hay que reclamarle a los White Lies es esa terquedad por terminar las canciones repitiendo incesablemente el coro y culminar con un fade out, hay temas que podrían ser cortados, durar 3 minutos, terminar tajantemente y ser geniales, en vez de durar 4 minutos y rayar al final en la monotonía, fuera de eso, “Big TV” es un buen disco, que nos llevará por diferentes estilos pero conservando la linea que le ha dado éxito a la banda británica, un álbum que les augura un gran futuro.

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