Brasil 2014: deporte, arte y política

brasil 2014

Por: Héctor Fernando Vizcarra (1)

 

En una plataforma comunicativa no destinada de forma exclusiva a los deportes, como Freim, quizá sea políticamente incorrecto escribir sobre la Copa del Mundo de la FIFA Brasil 2014, pues resulta evidente que la situación social en Brasil —y en México— ameritan mucha más atención que el futbol. Sin embargo, ello no es impedimento para reflexionar en breve acerca del fenómeno futbolístico y su relación con temas de arte y política.

word cup

Al tratarse de la mayor competición deportiva que privilegia el factor comercial por encima de cualquier otro, los organizadores de la FIFA World Cup Brasil 2014 invierten cantidades colosales de recursos para publicitarla. Entre numerosas estrategias de mercado se encuentra la música «oficial». ¿Por qué es tan pobre la calidad de la música que acompaña y promociona al Mundial de futbol? ¿Obedece a una táctica de asumir la música pop como el sonido favorito del establishment? ¿Qué nos comunica la simplicidad de los ritmos y de las letras de aquellas canciones interpretadas por Shakira y Ricky Martin, que automáticamente se transforman en el hit del verano en turno? Quien haya escuchado el himno de la UEFA Champions League —adaptación de uno de los Himnos de Coronación del compositor Georg Friedrich Händel—, o que haya escuchado los sampleos y variedades tonales de «Santa Maradona» de Mano Negra, o el trabajo del lenguaje que hay «Estadio Azteca» de Andrés Calamaro, sabe que el futbol puede inspirar algo más que Waka waka, Go go go, Allez allez allez, etc.

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shakira waka waka

Está claro que la música encargada por la FIFA anuncia una festividad de carácter internacional que cada cuatro años nos mantiene expectantes, pero también es síntoma de la banalidad del show-business en que se ha convertido la Copa del Mundo, pues funciona como aparador de la moda en cuando a cortes de cabello, peinados y estilo de zapatos de futbol (la pasarela de la cancha), mientras que, en los programas televisivos alrededor del Mundial, se presentan comentaristas incapaces de pronunciar frases que no sean lugares comunes, comediantes y chistes pésimos, entrevistas superficiales, cápsulas pretendidamente culturales y, finalmente, canciones contagiosas que reflejan a la perfección el circo mediático.

Muchos de nosotros, críticos de la fiebre mundialista y al mismo tiempo  seguidores del deporte que la motiva, estaremos ante la disyuntiva de gastar horas frente a la pantalla durante las semanas venideras. Habrá sin duda un sentimiento de culpa en ese instante y festejaremos goles de los equipos con los que simpatizamos. Siempre pasa. Pero no está de más informarse y tratar de comprender las razones por las que miles de brasileños se manifiestan en las calles de las ciudades principales, o de las consecuencias políticas que tendría, por ejemplo, la eliminación prematura de la selección mexicana. Recordemos que la fecha en que se discuten y probablemente se aprueben las reformas secundarias de la Reforma Energética de nuestro país —las relativas a PEMEX, CFE, entre otras— coinciden con el día de la inauguración del certamen, 12 de junio, mientras que la ley referente al sector de hidrocarburos y protección al medio ambiente se empalma con el partido Brasil-México, el 17 de junio.

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reformamundial

Nuestra propuesta es: ver el partido deseado, con o sin volumen, y al terminar apagar la tele para no escuchar la canción del mundial (de todos modos nunca faltará el vecino que la ponga). Como alternativa, se puede añadir un buen soundtrack futbolero que cada quien puede recopilar de Youtube. O, si se prefiere, acompañar la experiencia de ese deporte apasionante, absorbente, lleno de glorias y de infamias, con esta sucinta bibliografía de textos contemporáneos sobre futbol, casi todos ellos en la lista negra (el Index librorum prohibitorum) de la FIFA, y que compartimos para los lectores de Freim:

–          El fútbol a sol y sombra, Eduardo Galeano, Siglo XXI, 1995

–          La guerra del fútbol y otros reportajes, Ryszard Kapuściński, Anagrama, 2006

–          Dios es redondo, Juan Villoro, Planeta, 2006

–          Fútbol postnacional, Ramón Llopis Goig, Anthropos, 2009

–          El gol nuestro de cada día. Poemas sobre fútbol, Francisco J. Uriz (seleccionador), Vaso Roto, 2010

–          Empatamos, Pilar, AA. VV., Terracota, 2012

–          Historia social del fútbol, Julio Frydenberg, Siglo XXI, 2013

 


 

1.- Héctor Fernando Vizcarra. Traductor literario. Candidato a doctor en letras. Coautor de la novela ilustrada para niños Los detectives del salón catorce; autor Detectives literarios en Latinoamérica (UNAM, 2013) y de la novela El filo diestro del durmiente (Terracota, 2014).

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