De norte a sur: los mejores discos iberoamericanos en lo que va del año

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Se han publicado muchas listas con lo mejor del año hasta ahora, julio. De películas, de canciones, de discos, de páginas, de libros y de todo prácticamente. Nosotros en Freim no queríamos quedarnos atrás porque, pues también somos parte del internet y no podíamos dejar de fuera esa tradición de recapitulación rápida con cada nuevo pretexto.

Esta lista se va a dividir en dos partes. La primera de ellas es ésta. Una que haga una revisión de los mejores discos de artistas iberoamericanos para nosotros, porque no podemos dejar aparte sus virtudes como región, ni podemos ignorar que la calidad de lo que aquí se manufactura es tan alta como la de cualquier otra parte del mundo. Sin embargo, resulta más sencillo separarla de aquellos que se hacen fuera de Iberoamérica – la segunda parte de esta lista- por cuestiones de idioma, o de empatía tradicional o de más cercanía, no lo sé. Pero aquí empieza nuestro conteo y esperamos puedan completarla con comentarios y demás.

Nota: la lista va sin orden específico y se reduce a diez para hacerla más estricta.

Yung Beef & Steve Lean- A.D.R.O.M.I.C.F.M.S.

Ellos dos son lo más extraño sucediendo en España. Lean la promesa de oro del trap y Yung Beef el rapero prolífico  se juntan para darle voz a los Kefta Boyz. Su primer disco, “A.D.R.O.M.I.C.F.M.S.” traducido como “ALL DIZ RATCHETS ON ME I CAN’T FEEL MA SOUL”, es un delirio de hip hop que incluye un gatito en la portada y sampleos de Lana Del Rey y Hitler que terminan escuchándose como un todo tremendamente satisfactorio. 

Soledad-Crisis

El lamento más poderoso de toda la Ciudad de México es Soledad y en su último disco, el brillante “Crisis” no temen en demostrarlo. Una extensión igualmente fuerte de “Fé” que salió a finales del año pasado, después de que todos lo habían dado por terminado –por eso cuenta como si fuera de éste- escuchándose como un roble cayéndose lentamente. Con una fuerza desmedida y muchísima oscuridad en su caída. 

Error.Error- Nabucodonosor VI

Al igual que “Crisis”, “Nabucodonosor VI” salió muy a finales del año pasado. Sin embargo, éste ha sido el año en el que se ha escuchado en forma. Aquí nada más hay dos archivos, pero ambos son imperdibles. Una canción que marca el regreso de uno de los científicos sonoros más queridos y una sesión en vivo que lo coloca en un altar con sustento. “Nabucodonosor VI” es buena puerta de entrada para una electrónica mexicana que no termina de brindar sorpresas. 

Carmen Sandiego- Ciudad Dormitorio

Otro que también salió en fiestas decembrinas de fin de año. El grupo uruguayo entrega en “Ciudad Dormitorio” un recordatorio de mejores tiempos. Con sus nostálgicos ejercicios de juventud (el no poder desprenderse de un disco, el no tener idea del futuro…etc), Carmen Sandiego extiende su carrera que hasta ahora había sido modesta. No debería serlo más de ahora en adelante. 

Diosque- Constante

Diosque es un artista argentino que consagra su genio en su nuevo disco “Constante”. Uno que explora las posibilidades de la experimentación en conjunto: lírica y musicalmente. Que juega con los escenarios que eso brinda y que termina siendo un disco que no ha recibido los aplausos que merece todavía. Una colección de canciones que resulta la evolución perfecta de los one man projects en Latinoamérica y del que se aprenderá mucho para un futuro que todavía no termina de llegar. 

A.J. Dávila- Terror / Amor

Lo de AJ Dávila es de aplaudirse. Revivir el recuerdo de su grupo de una manera particular y eufórica, y haciéndolo juntándose con nombres que unen lo mejor de la contemporaneidad con la memoria de otros tiempos no es cosa sencilla. Él lo hace, además, de una manera tremendamente divertida, imposible de repetir una y otra vez. Todo envuelto en un discurso de amor leído de maneras que lo pintan como mucho más que un mero sentimiento. 

Santos- Mi Technobanda

El último disco de Santos fue ese que estaba esperando. El que lo pusiera en el ojo de todos, el que lo llevará a las páginas más influyentes y el que terminara de reconocer su grandeza. “Mi Technobanda”, además de eso, es el disco más ambicioso de Santos. Ambición que se ve justificada por todas sus capacidades. Un disco que da para muchas lecturas, siendo quizá la más importante, esa que pone a un hombre a conformar un grupo por sí solo en oídos de quien lo escucha. No es cosa fácil.

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Prehistóricos- Nuestro Día Vendrá

El nuevo disco de Prehistóricos es el más triste que habrán de escuchar. Cada nota está cubierta de una lágrima y su ejecución es, a veces épica y a veces tremendamente conmovedora. “Nuestro Día Vendrá” es una luz al final del túnel que brilla porque nunca se habrá de alcanzar. Un disco para escucharse sin interrupciones y que termina explotando como pocos ahí afuera.

Lao- Catedral

A mí no me había gustado lo que hacía Lao hasta “Catedral”. Es un disco que bien podría explicar muchas cosas con escucharlo: la esencia natural de NAAFI, el discurso particular de Éxtasis o el ascenso de la música electrónica nacional discursiva y estructurada. Un disco que no mezcla sonidos, sino que los yuxtapone para formar una especie de oración. Poderoso y sugestivo. 

Ases Falsos- Conducción

El nuevo disco de Ases Falsos es la coronación de su gloria. Es un hermano mayor de “Juventud Americana” que lo reprime y aprende de él. Un disco largo que habrá que escucharse en conjunto con su antecesor para entender un proceso en la música iberoamericana que se sigue ejecutando todavía. Un disco que habla, que enseña, que divierte y que intuye. “Conducción” es otra obra maestra de, quizá, el mejor grupo latino que tenemos trabajando actualmente.

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