El erotizado mundo de Blood Orange con Cupid Deluxe

Cupido

Por @Raika83

Por estos días sale de forma oficial Cupid Deluxe (Domino Recordings) el segundo larga duración de Blood Orange, el nombre artístico de Dev Hynes, quien viene con el hype a tope. Ya más de uno lo pone como una suerte de Prince personal, y Cupid Deluxe va de eso: sexualidad amplia y bailadora, de clubs, más dosis low fi de los ochenta, pero bajo esta combinación caliente y contenida que traen los beats y las armonías de Hynes.

Cupid Deluxe es mejor, o por lo menos más interesante, que algunos de los tracks de su debut Coastal Grooves (2011), más pensado y descaradamente sexual. Si te gusta esta movida Chvrches, Sky Ferreira, Chairlift, lleno de pop empalagoso, letras dramáticas y sensualidad de nightlife, Cupid Deluxe seguro te va a dar en el clavo.

Lo interesante viene cuando le damos una segunda y tercera escucha al disco, esas colaboraciones con, sí, Chairlift, Dirty Projectors o Samantha Urbani llevan al disco a levantar el en ocasiones repetitivo estilo de Blood Orange, las melodías pop y pujaditas de Hynes, alcanzan un funk y oscuridad pre house de bandas tan under como el fabuloso dueto de Chicago, Virgo (en rolas como “Uncle Ace” coquetean bastante con ese ritmo cadencioso que siempre pega), o con las melodías más sufridas de Chris Issack.

A Cupid Deluxe le falta algo para que sea memorable, es sólo un buen disco en suma, pero tiene temas sueltos con mucho más onda. Por un lado sí se extraña la frescura y espontaneidad que probamos en 2012 con su gran debut “Dinner”, pero por otro se siente una integración más en la vena del Blue Songs (2011) de Hercules and Love Affair. Poco a poco Blood Orange va proponiendo piezas pop amorosas y sexualizadas a la soul un tanto más focalizadas, con secuencias agradables y no desprovistas de lugares comunes, pero vamos, no es un álbum ni conceptual ni consistente.

Lee también:  Mira a Café Tacvba dar la vuelta al mundo en una serie de fotografías

Casi todo el material rezumba pop de ese meloso, meloso, pero de a poco caes en el meneo de trasero involuntario, cuando escuchas el segundo tema, “You are not good enough” sabes de qué va el disco, es como su presentación de goma de mascar y piruetas exuberantes sobre la pista neón, con sus Air Force One impecables en punta de ballet.

Te saltas un par de tracks y te encuentras con “Clipped On” y sientes que alguien ha estado escuchando a Soul to Soul y pensado en un bigote sensual como el del geniecillo de Minneapolis, un cachondeo de esos que le gustaban a Marvin Gaye. Se da el chance de ponerle algo más interesante y sórdido; Blood Orange sigue remitiendo a Nueva York en los ochenta, pero por ahí coquetea también a experimentaciones que le permiten intros tan suaves y bien producidos como “Always  let u down”, que hace que nos acordemos con la herencia al infinito de miles de “Madonnas”. Pero es indudable que es uno de los fuertes del disco. Tiene consistencia.

Lee también:  5 platillos de comida saludable que son muy ricos

Los once temas que conforman Cupid Deluxe rebosan de teclados, sintes, secuencias y bajos efectivos. Pero no todos pegan. Como su antecesor, este segundo opus trae bastante carnita que perfila a Hynes con una propuesta más elegante y consistente, pero aún no logramos aguantarle toda la obra completa, lo cual no necesariamente tiene connotaciones negativas, ya que sabemos que los sencillos de Blood Orange son poder y tienen un mejor resultado en una buena fiesta que escuchándolo en casa o en el carro.

“On the line” no divide a públicos, es muy buena pero peca de convencional. En cambio los afeminados coros de “High Street” dan paso a un tema más dramático, con hip hop incluido y una armonía más eficaz, con flow y cadencia. Casi quiere ser una variante dubstep, pero salva la armonía y estructura pop, para ponerla en un lugar en el que se puede apreciar mejor.

El cierre con “Time will tell” trae al mismo Blood Orange que se está repitiendo: líneas dolidas y pujadas, un tanto monótona e intrascendente. Nos la pudimos haber ahorrado pero tiene una buena y pequeña sección al final. A veces la semana trae días buenos y no tan buenos, algo sin sobresaltos, pero que fue bueno haberla pasado así. Así es Cupid Deluxe, sólo que más extravagante y erotizado.

Compártenos tu opinión:

share on: