Entre perreos y jóvenes salvajes

tumblr_lts7y4lgyl1r5alaso1_500

Por Augusto Lecona

Tengo la oportunidad de convivir con “chavos” mas chavos que yo que me cuentan cómo va la vida del estudiante de secundaria o prepa de hoy, es sorprendente lo que llegas a escuchar, creo que la educación solo se ha quedado en los libros de texto gratuito para escupirle a la sociedad un sin número de jóvenes salvajes.

Todo el tiempo he escuchado las frases del futuro; “Ustedes son el futuro de México”, “Este país los necesita”, y pienso si realmente este país necesita a chavos que presumen ir a la escuela por requisito, pues lo suyo, lo suyo es robar, niños que miran videos de asesinatos a sangre fría en la red, o soy muy persignado, o quizá lo que necesito es ponerme el pantalón de estos jóvenes calientes que se embarazan a los 13, y lo digo tan en plural, como en ambos géneros, pues hoy en día, la facilidad y el libido inunda las fiestas, los “antros de moda” de los chavos. Un día fui a uno, quería correr el riesgo, pues se dice que las fiestas de espuma, las tardeadas y los “perreos” son lo de hoy, lo irónico es que aquel evento se realizaba dentro de un lugar de rock, con fotos de los grandes de la música, pague una entrada de 30 pesos y sufrí de un vergonzoso despojo de zapatos para una estricta revisión que llenó la entrada del lugar con un olor a patas profundo. Adentro el DJ afinaba la tornamesa con los mejores discos del género, esos que cantan temas donde la principal inspiración es decir que la mujer sirve para coger y nada más, comencé a caminar para tomar una mesa, pensé que seguramente lo hice en medio de múltiples erecciones y varias tangas mojadas, aquello era una gran orgía, pero ahí la ropa (por un momento) evitaba el roce placido de los tiernos cuerpos, creo que sin duda el Marqués, Pasolini o Noé agradecerían ser invitados a un festín de estos.

Lee también:  Guns N´Roses estremece y detona en el Domo de Cobre

Como en el cine, hice un flashback y recordé que en las fiestas de mis tiempos el contacto mas táctil que tenía con una chica había sido mientras bailaba temas propios del merengue como: la vaca, el viper o el gato volador, era el mejor haciendo aquel paso donde se crea un circulo en el viento al tiempo de la música ¿Era muy bueno, o era muy pendejo?

Lee también:  Aural día 1: de la necesidad del tiempo y el espacio

Regresé al tiempo real y comencé a ver como el estupefaciente de moda llamado “mona” iba desfilando entre los comensales, como cuando te das tu primer porro, pero aquí no hay alusin, me arriesgue, estuve ahí un lapso de una hora en la que los ánimos iban subiendo más y más, repetidas veces pase por un pasillo deslumbrante y lleno de tosquedad (como en Irreversible) que conducía al baño, en el mismo, cual animales en celo y sin conocerme las chicas me invitaban a bailar el sexi movimiento del perreo.

Los chavos están buscando su identidad, van montados en su propia motoneta y presumen ser los asesinos del futuro, los dealers con la mejor mercancía; entre ellas esta la mejor mueve el culo, pero cuando al final despiertan, están arrullando a un “chavo” que ni Dios sabe su suerte.

Términos de búsqueda:

  • perreos salvajes

Compártenos tu opinión:

share on: