Ese oscuro lado del rock mexicano: 9 para no olvidar

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Muchas veces el equívoco manejo de la información, o la saturación de la misma en donde no se requiere, ha hecho que quien verdaderamente se merece voltear a mirar y escuchar se haya quedado solamente en un minimizado recuerdo del compilatorio. Por lo general, en este ambiente musical hay grupos que entran al juego sin mantenerse demasiado en el mismo por múltiples situaciones. Sin embargo, su breve paso o poca difusión es el elemento clave para dictar una joyita perdida dentro de toda la vorágine; si bien es cierto que a muchos de nosotros nos gusta tener por ahí el gusto raro, la carta bajo la manga que te satisface, además de la calidad por el solo hecho de ser de los pocos que han tenido el tino de apreciar cierta discografía, la cosa no solo termina ahí. Luego nos damos cuenta que en verdad hay algo que hace que esos gustos se sitúen en un contexto de más sustancia.

Hoy en día en la escena del rock mexicano las bandas emergentes se cuentan por cientos, pero son muy pocas las que logran consolidarse, algunos retoman el proceso para maquillarlo y presentarlo bajo un nuevo concepto, aunque no siempre es acertado al gusto popular, otros aceptan por distintos factores el hecho de haber sonado por un breve lapso en la radio, tv o algún medio independiente, mas han existido agrupaciones que han hecho un eco muy particular entre algunos escuchas dedicados, o simplemente el destino del marketing no se cruzó cuando lo requerían dejando material que merece una revisión por su propio valor musical.

El encauce de esta entrada es dar un repaso a algunas bandas que han pasado un tanto desapercibidas dentro en la escena mexicana, no solamente dentro del rock sino en algunas otras de sus vertientes que se fueron suscitando gracias a la apertura de géneros e influencias dentro y fuera de México; así que lo que leeremos a continuación es solamente una mención de nueve grupos que lo hacen o hicieron muy bien, pero que no han recibido ese reflector que los ponga en más oídos.

Los Nena

Proyecto compuesto originalmente por Abel Membrillo y Daniel Goldaracena, en el que se deja escuchar un concepto bien pensado, interesante por demás, abstracto y resaltando las esquizofrénicas fusiones de ritmos y el tono a veces macabro, en ocasiones jocoso, botaneador, y en otras bastante bohemio. Los Nena sacaron sólo dos discos de manera muy independiente, homónimos ambos y separados en Vol. 1 y Vol. 2, editados en 2001 y 2002 respectivamente. El resultado de los primeros ensayos que tuvieron Abel y Daniel incorporando a otros músicos, lograron desde las primeras sesiones un estilo propio que los marcaría en sus siguientes tracks, un estilo que coqueteaba con varios ritmos, funk, mariachi, progresivo, hard-core, etc., que parecería que está hecho a manera de una complicada digestión. Aquí, más que importante me resulta curioso el poco reconocimiento a esta etapa de Abel Membrillo como parte creativa, más conocido por haber sido la voz en off del programa “Otro Rollo” y “Hazaña, el deporte vive”, Abel murió en 2011 a consecuencia de una afección cardiaca dejando gratos recuerdos pero sobre todo una música de poca madre.

Los Lagartos

Con poca difusión, esta gran banda del DF se fue quedando injustamente en el olvido a pesar de sonar en las principales cadenas de radio rockera mexicana cómo Orbita y Óxido por allá en la década de los noventa, las cuales dieron a conocer esta irreverente propuesta producida en un principio por el mismísimo Alejandro Marcovich en su primer disco “Confesiones a Manuela” de 1994, en donde se dejaban oír esas letras chistosas pero con crítica social, abruptas pero bien estructuradas, títulos como ‘El Paso de la Muerte’, ‘Atole con el Dedo’ evidenciaban el sentir y pensar de una buena parte del sector popular, más por su mensaje directo en canciones como ‘Qué Güeva’ y ‘Qué culero’. En 1996 sale su segundo trabajo “Pelotas“, no menos poderoso que su antecesor pero ambos muy poco valorados en su tiempo, aquí el cuarteto pasó a ser un trío, pero el punch seguía ahí en rolas cómo ‘Hasta la Madre’ o ‘Pelos’, pero fueron ‘Solo’ y “Metro Busco Amor’ las rolas que alcanzaron cierta notoriedad, pero no se volvió a saber de ellos relegando grandes temas que hoy se escuchan con más dedicación que mucho de lo que se está haciendo actualmente.

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Los Monjo

El apellido materno une a estos integrantes de la catalogada como “la mejor banda de rock basura”. Originarios de Guadalajara, Los Monjo vienen golpeando durísimo la escena desde el 2003 con un estilo ochentero que recuerda al punk vasco de aquella década. Al principio, los distintos sellos que se interesaron en ellos sólo editaban sencillos, y fue hasta el año pasado que lograron grabar su primer LP de larga duración titulado “La Vida Que Todos Envidian“. En sus letras podemos denotar claramente el mensaje politizado, la situación del país a su directa percepción es de un modo una fuente inagotable de inspiración para los tres hermanos y el primo. En 2011 cumplieron una gira en Europa con la mayoría de sus presentaciones en España, también han aparecido en festivales en el norte del país pero principalmente sus tocadas son muy clandestinas. No tenemos mucho que decir acerca de Los Monjo, tan sólo que es un sonido bien puerco, directo y macizo el que se traen estos cabrones.

Naranja Mecánica

Este grupo apareció en 1992 sumándose a la explosión musical del norte del país a principios de la década, teniendo un sonido que asemejaba al alternativo que se estaba haciendo, sobre todo en Estados Unidos. Culiacán, Sinaloa es la tierra donde nace este efímero proyecto, con un solo disco (“Supertrip“) publicado bajo el sello de Universal Music, fue más un experimento para sus productores que una expectativa de larga duración, sin embargo el sonido que despedía Naranja Mecánica era bastante diferente de lo que se estaba haciendo en ese momento, el sencillo ‘La Siguiente Vida‘ estuvo presente en varias programaciones de radio, e incluso el videoclip (único que realizaron) se filtraba en los canales de música de la TV. Al parecer varios factores influyeron para su despiste, incluyendo la versión de que en una gira por la República Mexicana asaltaron el tráiler donde llevaban el equipo y fue tal el golpe que nunca pudieron recuperarse. Sus canciones parecen tener un común denominador y al mismo tiempo obedecen a un concepto más espiritual.

La Perra

El dúo conformado por Elena Sánchez y Perico “El Payaso Loco” ya comenzaba a gestarse a principios de los noventa, envueltos en ese peculiar estilo que mezcla el jazz y el progresivo. La Perra es resultado al parecer del inagotable talento e inquietud que emanaba Elena en anteriores agrupaciones, en donde tocaba el bajo y que éstas no le permitían desarrollarse en el sonido que pretendía. Fue así que en el 94 ya entraba de lleno con el proyecto junto a Perico, quien también es pareja de la egresada de la Escuela Superior de Música, pero fue hasta 1997 que tuvieron su primera presentación en público. Su música es difícil de definir, pero contiene un poderoso bajo como batuta principal aderezado con oportunas percusiones, y de vez en cuando algún verso hablado.

El disco debut homónimo recibió buenas críticas y favorable acogida por parte de un sector muy escueto pero conocedor, posteriormente grabarían en 2001 “Fricción Visual“, trabajo en el que aparecen otros músicos en sesión acompañando al dueto, “Romance con la Ira” es el tercer álbum de La Perra, editado en 2006, fue grabado únicamente con bajo y batería incluyendo un tema en el que incorporan sonidos acústicos con dos peculiares instrumentos, “la kalimba” y “el vibrátono”, el último proyecto del que se tiene registro es de 2010, “Concierto Visual“, concepto en el que incorporan al artista visual Manolo Garibay, quien proyecta una serie de imágenes a la par de la ejecución sonora.

Espectroplasma

Tuve la oportunidad de presenciar por allá de 2002 los inicios de esta banda en un par de fiestas en Ecatepec, cuatro tipos con overoles y cubrebocas que tomaron los instrumentos y que le trepaban poder a los amplificadores comenzaron a tocar con desparpajo un hilarante sonido punk surf, que parecía extenderse en secuencias ruidosísimas súper efectivas. Espectroplasma es una agrupación del norte de la Ciudad de México que comenzó así, en ambiente totalmente garage y se ha mantenido en el mismo con dos discos sin nombre editados por Grabaxiones Alicia y presentándose en el mismo Foro Alicia que los acoge como uno de los grupos de casa. La música que despliegan dista mucho de los convencionalismos, e incluso el concepto que refieren es el de no aparentar nada solo pegarle al ruido acompasado de los sintetizadores, guitarrazos marranos, y hasta en ocasiones un theremín que otorga ese halo espacial que inunda su sonido. Una de las bandas con menos reflector de la escena del nuevo milenio mexicano que incluso se ha llegado a catalogar de culto en otras partes, como en España. El último trabajo que les conocemos es de 2012 (“Chewbacca´s meet Espectroplasma“) en alusión al encuentro con otra banda de garage española llamada Chewbacca´s.

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Tokio Eye

Una banda muy muy under que alineaba a principios de 2000 en la que encontramos un referente a los estados alterados que nos producía escuchar a la New York desnuda de John Zorn (Naked City), incluso un miembro de Tokio Eye, “El Wiwi“, estuvo presente ejecutando sus máquinas en el proyecto COBRA de 2003, donde Zorn dirigió en una amalgama de sonidos melódicos y en momentos casi estridentes a varios músicos mexicanos en el antiguo colegio de San Ildefonso. Tokio Eye tenía pocos cortes, “Supurada Súbita” es el nombre del único trabajo que vio la luz en 2003, un disco en donde las piezas se desarticulan entre sí  en un paisaje sonoro bastante confuso, en el sentido de que cada momento emite una imagen totalmente distinta pero a la vez conforman ese universo tan particular que envolvía su concepto. La verdad una música muy cabrona y poco valorada, quizás por su escasa difusión pero más que nada por la casi nula compatibilidad de la masa hacia este tipo de propuestas. Tokio Eye, además de ese gran disco, dio pauta en un lapso posterior  a otro proyecto que vale la pena revisar: WORDS.

El Gabinete

Desde el nombre y la presentación de su alineación ya denotan un discurso politizado, sin embargo es su peculiar sonido el que despierta un interés en varios sectores musicales. Formado en 2006, el estilo de El Gabinete tiene como fundamento rememorar pasajes de nuestra historia en el sentido social, situaciones o conflictos que difícilmente deberán ser borrados de una memoria colectiva en donde todos somos participes. Los sonidos eclécticos que despiden sus instrumentos recuerdan ese ambiente sórdido de un México que por momentos se disfraza de moderno con bastante cinismo. El gabinete ha venido recorriendo desde entonces diversos foros y festivales sin estar en el ojo masivo, de hecho en un inicio la banda realizó una dinámica para usuarios de internet en el que propuso mandar el disco gratuitamente a quien se registrara en dicho proyecto.

Es una de las propuestas de este nuevo milenio que se adentra en terrenos más conceptuales en lo que a su arte se refiere, por ejemplo, su tercer y último disco está pensado para musicalizar la película “Berlín, sinfonía de una gran ciudad” filmada en 1927 por Walter Ruttmann.

Los Dorados

Concepto desarrollado en el DF por  integrantes de distintas partes de la República, incluyendo al saxofonista Daniel Zlotnik de origen italiano; su corriente más apegada ha sido por supuesto el Jazz. A principios de este siglo ya ejecutaban su talento en diversos proyectos, pero fue en 2003 que se juntan bajo el nombre de Los Dorados adquiriendo un sonido muy propio que traspasaría fronteras. Como es de esperarse en la caprichosa escena mexicana, el cuarteto no ha tenido la adecuada difusión que si ha alcanzado fuera del país. La energía que desbordan dentro de la música es tal que parecen ser omnipresentes en el ambiente, es decir, cada una de sus partes tiene proyectos por separado y han colaborado con infinidad de músicos como San Pascualito Rey, Paté de Fuá, Iraída Noriega, Zoé entre muchos más. Solo tres son los discos de la agrupación y en esta ocasión daremos telón a uno de sus mejores trabajos titulado “Turbulencia”.

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