“Inmersiva”, proyecto de investigación sonoro del Centro de Cultura Digital y la Fonoteca Nacional

inmersiva

Por Carlos Rgó

Moisés Horta (ℌEXOℜℭℑSMOS), Juan Ernesto Díaz “Juane” (Espectral) y Joaquín Rosendo (Vetiver Bong), unieron su creatividad para involucrase en “Inmersiva”, una iniciativa del Centro de Cultura Digital (CCD) para resignificar los archivos que resguarda la Fonoteca Nacional en un proyecto de investigación sonoro. Recopilar e investigar fue el trabajo que estos tres productores y músicos realizaron desde 2013. Con la idea de explorar sonidos y abrir una especie de reciclaje colectivo para hacer música bailable, “Inmersiva” encuentra una mímesis creativa que se (re)apropia del universo sonoro mexicano para llevalo a otra dirección.

El resultado del proyecto son tres EP‘s, mismos que presentaron el 4 de septiembre en el CCD, mientras caía una lluvia poderosa en la Ciudad de México. La presentación estuvo mediada por Tomás Davó ─co-fundador del colectivo N.A.A.F.I.─ y Jesús Pacheco ─ Editor de cultura en la revista La Capital y artífice del programa sobre arte contemporáneo La pipa y la fuente ─, partes medulares de la organización de “Inmersiva”. Los artistas compartieron su proceso creativo, al mismo tiempo que presentaron el track más significativo para ilustrar sus ideas.

El “Juane” contó cómo usó los archivos para anotar la sensación que le provocaban, realizó experimentos a manera de notas auditivas para crear 6 tracks originales. Asiduo al trabajo en instalaciones, diseño sonoro de obras de teatro o películas, “Inmersiva” le significó retomar la producción e investigación para crear música bailable. Apasionado del dancefloor, sumergió sus inquietudes en los archivos de los años cincuenta, en específico los de Thomas Stanford, para rescatar el sonido de personas y objetos que en aquella época pasaban desapercibidos. “Un mapa sonoro de México que a manera de postal se hace presente”, le da la libertad para salirse de la música de club y aproximarse al contexto del archivo sin la necesidad de mostrar las cosas como un loop, pero sí jugando con sonidos que nos rodean para dar textura al concepto de danza, y dijo: “un dj-set es como una danza acomodada a lo largo de toda la noche, quise trabajar en ello”. La instrumentalización de sus tracks corre a cargo de una banda oaxaqueña que se llama Ikoot, vulgarmente conocidos como los “Huaves”, un pueblo pesquero, y de los pocos en México enteramente de percusiones. Su investigación no limitó al archivo, también fue a los pueblos a experimentar con los sonidos: “Los Ikoots tienen una música hipnótica y mística, gritan, imitan sonidos de animales, también tienen latas que mueven y percuten con las conchas de tortuga y astas de venado. El valor de su música es ritual antes que pachanguero…”, para traer el sonido a los tracks que hizo para “Inmersiva”.

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Moisés Horta es originario de Tijuana y miembro de Los Macuanos, su trabajo en “Inmersiva” reúne influencias de pioneros de la música electrónica como Carlos Prieto y su libro Variaciones de voltaje (coeditado por la Universidad del Claustro de Sor Juana/Deleatur, 2013), además de Antonio Russek, Roberto Morales Manzanares o Julian Carrrillo ─de éste último toma el llamado “Sonido 13″ que es una forma de romper la escala de 12 tonos cromática occidental─. Moisés hizo sus tracks a partir de sampleos distópicos dentro de una atmósfera futurista. Influenciado por los archivos de “México Electracúsico” o “Microtonalde Julian Carrillo, la forma de los tracks que presentó recuerdan las atmósferas de Cosmos de Murcof. Sin llegar a lo analógico, utiliza sampleos sintetizados y fatalistas en medio de una atmósfera cercana a la ciencia ficción.

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Joaquín Rosendo ha trabajado mashups en el sonido de los Cumbia Weapons, en “Inmersiva” se deshace un poco de la cumbia tradicional o colombiana para explorar otros canales de música. Buscó flautas y tambores en los archivos para grabar frases distorsionadas que hizo con su propia voz, para reformular los sonidos que encontró en la Fonoteca. Su motivación principal para participar en el proyecto fue encontrar en los registros un material libre de derechos. El poder del sampleo y el valor comercial de esta investigación juegan con los valores de los archivos para reapropiarlos y llevarlos a sus intereses. “La historia de la música es un reciclaje, todos hacemos amalgamas de una u otra forma, y en estos tiempos en el que los derechos de autor eliminan contenido en soundcloud (cancelaron mi página con unos 50 tracks por esa razón), tener material sin ese candado es muy atractivo para mí”, dijo en la presentación.

“Inmersiva” es una oportunidad para hacer algo electrónico mexicano a partir de archivos que nos pertenecen. Con mil copias disponibles para el público y medios aliados, renueva los registros sonoros de la Fonoteca desde tres perspectivas distintas y disfrutables. Los presentadores invitaron al público a ir por su copia al CCD y seguir corriendo la voz para que la colección siga adelante y lograr hacer un archivo nuevo.

Acá los pueden escuchar:

 

 

 

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