Jack White – “Lazaretto” El estandarte atípico de White

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@alandmc

En tiempos antiguos los lazaretos eran lugares de reclusión para enfermos, lepra y tuberculosis eran el pan de cada día, el encierro, aislamiento y demás factores brindaban una multi convivencia en un ambiente controlado, metafóricamente hablando, un estudio de grabación alberga y converge con esta diversidad, de igual manera, bajo ambientes controlados, bien sabe esto Jack White, un excéntrico músico consolidado, quien no olvida sus raíces vintage de  sonidos inestables,  además de la melancolía y poder que cargar con un poderoso blues en su espalda, mas esta ocasión es diferente, ya que su increíblemente segunda producción como solista,  titulada “Lazaretto” se encarga de romper un estilo, el mismo White admite que para esta placa de estudio rompió su esencia característica y “diversificó” más su sonido, no por eso dejan de estar presentes elementos conocidos, pero en general si se aleja del blues y nos entrega 11 tracks inolvidables.

Luego del anuncio de los participantes en la próxima edición del Festival Corona Capital 2014 fue inevitable no escuchar este material con algo de morbo y expectativa, por aquello que podremos disfrutar en vivo, luego de darle una escuchada, esa presentación promete aún más.

El nuevo estandarte atípico de White empieza con ’Three Women’ tema de corte R&B, que pareciera sacada de una serie de los setentas, con sus beats dinámicos y órganos aterciopelados, es una bienvenida fresca para poner el tono adecuado del tema que da nombre al material, ‘Lazaretto’ un tema más pesado con un fuzz de guitarra que adorna  una batería dinámica así como teclados   y otros arreglos agudos que llegan a su punto más grande en el solo de guitarra, el cual está cargado de escalas de blues y una gran ejecución.

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El ambiente del sur de los Estados Unidos llega con ‘Temporary Ground’, con sus tintes country que se acompañan de vocalizaciones femeninas, además de un violín aterciopelado y pacífico, la frescura de este corte cambia de aires repentinamente al escuchar ‘Would You Fight For My Love?’ que centra su esencia en su piano fuete, de potencia, además a esa energía se le agregan guitarrazos poderosos y nos dan como resultados una pseudo balada salvaje.

Llega después algo más tradicional del señor White con ‘High Ball Stepper’, tema dinámico de carácter instrumental que tiene sonidos a The White Stripes, pero con arreglos dinámicos y una composición más sustanciosa, sin el minimalismo que lo hizo famoso, la guitarra retacada de fuzz y distorsión es un atractivo dentro del track, el blues distorsionado se hace presente una vez más con ‘Just One Drink’ con su piano subrayando la vocalización de White, así  como sus beats de redobles dinámicos y coros femeninos que dan un buen tema.

Un track más brilloso y de tintes beatlescos se manifiestan en ‘Alone In My Home’, un tema que nos recuerda a ‘Penny Lane’ del cuarteto de Liverpool, y que gracias a su brillante piano y dinámica línea de bajo nos brinda una sensación disfrutable y alegre, después se manifiesta un sonido pasivo en ‘Entitlement’, con un piano aterciopelados, cuerdas agudas y una batería fulminante, de naturaleza country, suena a cabalgar en medio de una montaña nevada.

That Black Bat Licorice’ se escucha después de eso, un tema que combina los ukeleles y las distoriones fuertes en un tema con una vocalización extravagante,  parecido a un rapeo, así como un coro y riff pegajosos, luego de esto llega el ocaso del disco, con ‘I Think I Found The Culprit’ de coro pegajoso, con un gran despliegue instrumental, las armonías se van adornando con una tímida guitarra, y el sostén del track llega gracias a su piano  además de la excelente línea rítmica.

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Finalmente el material llega a su fin con ‘Want An Able’ el cual inicia con unos cuervos y un piano sólido, así como una guitarra acústica, la cual es adornada de una letra sencilla, y así se sostiene en los dos minutos y medio de duración, una forma solemne de terminar un material.

En general podemos decir que “Lazaretto” es un gran ejercicio por parte de Jack White, su diversidad se traduce en el uso de elementos poco comunes para el cantante, como violines, ukeleles, arpas, etc. Todos éstos se amoldan al estilo de éste, quien demuestra su gusto por géneros como R&B y country.

En esta ocasión no nos topamos con la experimentación frenética que tanto le gusta al querido Jack White, por lo cual encontramos canciones que en vivo seguramente no generarán ningún vació, como llegó a ocurrir con temas del norteamericano, los cuales carecían de elementos propios de un estudio de grabación, así que todos los que piensan aún en comprar sus boletos para verlo en este Corona Capital no se decepcionarán, ya que este material promete volarles la cabeza y hacerlos pasar un buen rato.

“Lazaretto” es un material que vale la pena sentarse a escuchar, el único problema que le vemos a éste es la diversidad de sonidos, que para aquellos quienes buscan los guitarrazos bluseros de White los encontrarán, en proporciones moderadas, a pesar de esto es un material altamente recomendable.

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