Jesper Munk – Claim: Nunca Alemania sonó tan bien

Jesper Munk

Recuerdo que cuando cumplí 22 años uno de los sucesos más importantes de mi vida fue terminar la carrera profesional en medio de muchos problemas, algo normal dirán muchos, sin embargo es un paso hacía algo más grande y genial. Jesper Munk a esta edad ya tiene 2 discos y son excelentes. Sí, no soy nadie en la vida.

Hace 2 años este grandioso músico danés/alemán lanzó su álbum debut “For In My Way It Lies“, que le llevó a pisar grandes escenarios y hacer una pequeña pero aplaudida gira por su natal Alemania. En medio de alabanzas por parte de medios y críticos especializados Jesper decidió continuar escribiendo y grabando canciones que lo mantuvieron ocupado y lejos de esos reflectores que a muchos deslumbran y terminan por opacar.

En este 2015 y bajo la producción de varios genios como Mocky (Feist, Jamie Lidell), Jon Spencer (Jon Spencer Blues Explosion, Pussy Galore) y Sepalot (Blumentopf), este joven nos muestra su segunda producción titulada “Claim” que lo hace ver ya como una realidad y no una de esas tantas promesas que hay en todos lados.

Con 14 tracks de un excelente blues/rock n’ roll/soul de corta duración, Munk está listo para convertirse en esos monstruos que llenan y llenan los lugares en los que se presentan. Al escuchar completito este nuevo álbum y después de casi llorar como magdalena por la grandiosa voz que parece desgarrarse cada vez que escupe versos, solo se me ocurrió una cosa: volverlo a poner y subirle al máximo.

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‘Courage For Love’ es el tema que abre este disco, desde que empieza a sonar sabes que estás haciendo una buena elección musical, en medio de guitarrazos estridentes y una batería elegante, Jesper nos recuerda inmediatamente a Dan Auerbach de los Black Keys, sin embargo, con forme la canción va tomando seriedad nos damos cuenta que es algo más grande, más ruidoso, más talentoso, más todo.

‘Morning Coffee’ y ‘Shakespeare & Heartbreak’ nos dan un frenon increíble, pues aunque son baladas lentas y que pueden saborearse al lado de una fogata, siguen manteniendo ese toqué rockero que lo caracteriza. Seguimos con ‘Soldiers Of Words’, ‘Clean’ y ‘White Picket Fence’ que a mí, en lo personal, me trajeron a la memoria esa grandiosa etapa del ya fallecido maestro Jeff Buckley, un justo homenaje a uno de los personajes que más lo han influenciado.

Algunas de sus canciones no duran más de 3 minutos, cosa que agradezco y al mismo tiempo maldigo, pues deberían durar más estas joyas que raramente suelen salir a la luz. Con canciones como ‘Reeperbahn’ y ‘Smalltalk Gentlemen’ muchos lo han comparado con un grande del rock como lo es Jack White, pues tiene esa habilidad para manejar perfectamente los tiempos, los acordes y la esencia más pura del sonido.

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Las dos últimas canciones del álbum son ‘Cold Waters’ y ‘Takes Two’ una perfecta forma de terminar esta genial producción, pues de una manera semi-lenta derrocha sensualidad y solo podemos imaginarnos a él bajo una luz tenue en un escenario, con un cigarrillo a su lado mientras la noche cae y su guitarra llenando el vacío, un momento épico.

Solo me queda decir una cosa, Alemania dejó hace mucho tiempo de ser ese país que lanzaba músicos fríos, tipo robots mecánicos que tocaban puros sonidos electrónicos y muertos. Ahora es un país que exporta calidad, emoción, fuerza, excentricidad, nunca se escuchó mejor. Y como por ahí diría el famoso rockero de chinos de fantasia, Alemania le está apostando al rock & roll. Alemania nunca sonó tan bien.

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