Los 10 mejores discos de 2014 del equipo Freim

mejores discos de 2014

Hay una verdad: las listas son un homenaje a los lugares comunes de lo que sea, a la discriminación y al ego de quienes la curan también; mira que decirle al lector estos 5, 10 o 15 trabajos fueron los mejores del año y todo lo demás queda fuera, sí, todos los cientos de discos increíbles del dub, el jazz, la electrónica más abstracta o el rock más subterráneo no importan. Difícil y caprichosísima tarea, la de confeccionar la lista de lo mejor del año en términos de discos, álbums y obras sonoras.

Sin embargo, una cosa es cierta: hacer una curaduría representa todo un reto, nos sigue gustando hacer lista de cara al fin del año porque es un arrebato de pasiones intercambiar ideas, argumentar trabajos musicales que aguanten la modilla, el hype y las ventas desmedidas.

El listado aquí abajo condensa los gustos y preferencias en los que (muy más o menos) coincidimos o pudimos equilibrar los gustos, intereses y criterios del equipo de Freim. Varias cosas quedaron en el tintero. No pudimos incluir y rescatar muchos de los artistas de habla hispana que propuso nuestra compañera Liss Montes, o el sabor trap y caliente que tanto moja a nuestro querido Joan Escutia. Nada de ruiditos raros ni paisajes contemplativos, la pasión de Ricardo Pineda, quedó en esta lista. Después de jalarnos greñas y ponernos serios, estos son los discos que creemos van a pasar a la posteridad y nos dejarán una buena impronta musical de lo que fue 2014 en términos musicales. Que la disfruten.

10.- Beck-Morning Phase

¿La segunda parte del Sea Change? ¿El refrito de sí mismo? Beck se animó a darse otro álbum folk y el resultado es increíble, aunque quizás letrísticamente ya no es el mismo, el Morning Phase es el mejor disco del güero desde… sí, el Sea Change. Dolido, melancólico pero un tanto más luminoso que su hermano de 2003, el nuevo álbum de Beck es una muestra de buena asimilación de la tradición norteamericana de San Francisco llevada al sello particular del creador del Odelay! Beck puede dormir tranquilo sin temor a que Crosby, Still, Nash y Neil Young lo demanden. La influencia es clara pero no empalaga.

9.- Aj Dávila- Terror/Amor

El único latino de nuestra lista. Pocos artistas lograron este año lo que Aj, quien viene aceitadito y refrescado tras la suspensión del grupo leyenda al que pertenecía: Dávila 666. Terror amor se atreve a decir lo que nos ha temblado por años: detrás de esa máscara de roquerito hay un pop edulcorado que no teme cantar rolas pegajosas y sentimentales. El maridaje perfecto entre el rock más guitarrero y desaliñado combinado con un pop demasiado bubble gum. De Puerto Rico para el mundo, el rango de Aj Dávila es refrescante dentro de sus linderos, los cuales se presumen como básicos y directos, aunque la complejidad existe, controla y rifa. Poder.

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8.- Mac DeMarco-Salad Days

Nadie tiene tanta onda en ausencia de ella que el buen Mac, un tío al que el mundo parece venirle sin complicaciones. Pocas veces el término “desenfadado” traduce tan bien a un músico, como lo es la obra de DeMarco quien se apuntó uno de los mejores discos del año, guitarrero, relajado, a veces melancólico y con sus letras siempre al borde de la ácida ironía. Una pinche chulada.

7.- Jack White-Lazaretto

Jack White ya no alimenta la leyenda de los White Stripes, no ha sacado nada con The Dead Weather ni los Raconteurs. Se ha dedicado a colaborar, sacar discos, producir otros en su disquera e intentar ser lo menos amargado posible. Ahí la lleva… y sin embargo se mueve y mantiene no sólo el ego aceitado sino la mano y las cuerdas estridentes con uno de los mejores discos de rock del año, que funciona en vivo y en estudio. 138,000 pelados que compraron el disco original en físico no pueden estar equivocados. Rock de buena cepa, blues negro asimilado y uno de los guitarristas mainstream más alabados defendiendo su lugar de headliner festivalero.

6.- Aphex Twin-Syro

Ya nadie lo esperaba, y sin decir agua va Richard D. James sacó un nuevo disco, mismo que fue odiado por propios y extraños tachándolo de anacrónico, obsoleto y poco increíble, característica que había sido el sino de prácticamente toda la carrera del DJ y productor irlandés. Sin embargo, poniendo a Syro en su justa dimensión y sin tratar de ser verdugos puristas de su discografía, el disco es un trabajo sólido e inteligente. Sí, quizás ya no parezca espectacular en esta era, pero quienes conocen de beats, texturas y trasgresiones electrónicas saben que estamos ante uno de los mejores discos del año. No es Come to Daddy…pero nos gusta.

5.-Warpaint-Warpaint

Uno de los puestos que mayor controversia despertaron a la hora de colocarlo. Nos gusta mucho este grupo de rock angelino de chicas, para algunos están sobrevaloradas y para otros el puesto número 5 les parece poco. Lo cierto es que esta banda llegó a lo mejor del año por mérito propio, a base de chamba, tocadas y actitud. Mucha actitud. Su segundo opus homónimo, a pesar de tener cuatro años de distancia con su disco debut deja en claro que las Warpaint han sabido hacerse a base de sencillos, EPs y un culto moderado pero constante para refinar un sonido propio y saber lanzarse a la luz de forma aterrizada.

4.- St. Vincent- St. Vincent

2014 fue el año de Annie Clark, su último disco y sus presentaciones en vivo así lo demuestran. La texana de 32 años se está comiendo a puños el mundo con un pop-rock de finísima factura, renovado y bastante fresco. Ha sido el deleite y asombro de los fans más edulcorados y convencionales, y también a los exquisitos exigentes del sonido y la propuesta. Quien la vio este año en el Corona Capital 2014 sabe de lo que estamos hablando. Clark tiene la sartén por el mango y no podemos sino esperar con los ojos abiertos cuál va a ser su próximo gran movimiento. Un crack.

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3.- FKA Twigs-LP1

Una de las increíbles sorpresas del año, la novia rara de Robert Pattinson, Tahliah Debrett Barnett, mejor conocida como FKA Twigs se aventó un disco con alto calibre en su producción, que funciona a varios niveles, desde el de una compositora e intérprete con tablas suficientes, hasta un disco cadencioso y fino para la pista de baile. Hype justificado, soul trastocado y un R&B para nada chocoso. Esto es trip hop superado y experimentación tejida con hilo invisible. Sofisticación y goce que golpea al cerebro y el cuerpo. Sólo dos años le llevó a esta inglesa posicionarse como una de las grandes promesas de la escena musical contemporánea. El pop tiene un futuro.

2.- Future Islands-Singles

Otros que merecen el segundo escaño gracias a que creyeron en el trabajo sobre el talento. A pesar de tener un arranque con credibilidad bajo el reputado sello Thrill Jockey, la banda de synthpop arraigada en Baltimore siguió evolucionando su sonido para dar con Singles, flamante disco que debutó en marzo de este 2014 bajo otro sello que ha sido sinónimo de calidad, el gran 4AD. “Seasons” es una de las rolas que no dejaron de sonar en nuestros playlist laborales. Chulos, pop y con harta onda. Honor al vizconde de nuestra lista.

1.- Damon Albarn- Everyday Robots

Los más entusiastas saben que Damon no ha fallado, pese a que sus proyectos no tengan el mismo gramaje de calidad siempre traen consigo sustancia y estilo. Sin embargo tuvieron que pasar décadas con Blur, Gorillaz, The Good, The Bad & The Queen y un pequeño cosmos de proyectos paralelos y de world beat, para que Damon viniera con arrugas plagadas de talento condensado y bien maduro, entregándonos lo que para varios del equipo de Freim fue sin lugar a dudas el disco del año. Everyday Robots es jovial a ratos, melancólico y sobrio en varios pasajes y siempre deja algo para repensar o reescuchar. Everyday Robots suena a toda una carrera, a una vida trabajada, a un disco sosegado que se tomó su tiempo acuñar el sabor de las buenas producciones.

¿Cuáles fueron los suyos?

 

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