Manual para el peregrino

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@elcadadavere

Entre bazares navideños, asaltos de temporada, lucecitas musicalizadas y todo lo demás que corresponde al último mes del año en que se viva, no me cabe duda de que todos somos peregrinos de nuestro propio andar.

Hoy en su día felicité a Lupita, se que le caga que le digan así, porque para empezar no es creyente; no conozco a su madre, pero seguro es una fanática de la iglesia que no solo oso en ponerle Guadalupe a su hija como segundo nombre, si no que su primer nombre es Verónica, si, como la virgen Verónica.

Cerraremos las principales calles de la colonia, cada capilla tendrá su misita y ni un carro pasa, ni ningún cabrón que no sea conocido o que no coopero pa´la fiesta traga de lo que le preparamos a la virgencita.

Es la madrugada del 12 de diciembre, circulando sobre Circuito Interior, venimos del concierto de los Foo Fighters, ¿Será que la fe existe en algún lugar?, ¿Será qué esos peregrinos que van entorpeciendo el tráfico hicieron posible que yo y otros 14, 999 espectadores pudiéramos ver esta noche a los Foo?

Lupita tiene música, Lupita tiene música, ¡Lupita tiene música!

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Salí temprano de casa, casi todo este mes debo hacerlo, pues para los que vivimos en las zonas cercanas al estado de México, o como yo en Ecatepec, pareciera irónico, pero es un verdadero “peregrinar” el llegar a uno de los metros del D.F., mas hoy por la mañana que mi estomago sufrió de un pequeño e intenso retortijón que me hizo bajar del camión en una gasolinera a mitad del camino, pensaba en regresar a mi casa y reportarme enfermo, pero no, solo era cuestión de evacuar lo que ya no servía. En la gas estaban varias caravanas de peregrinos, casi todos hicieron una escala en Cerro Gordo seguramente que para pasar a cagar, pues con tanta caminata debe ser necesario hacerlo en alguna parte del trayecto, yo iba a lo mismo, entre con el dolor de panza a todo lo que daba. Al final realmente no supe si entre al lugar adecuado, me pregunte ¿Es esto una pastelería o un baño público?

Voy a jurarle un año a la Lupita, como diría el Tex Tex “Ni una más” – Salte de mi vida, ya no quiero más tequila y es que he dicho tantas veces que ahora si no vuelvo a tomar y es que es difícil creer, que lo pueda lograr, tratare otra vez, ya me canse de jurar, a la virgen de Guadalupe le volví a fallar –

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Mediados de diciembre, entro la tormenta tropical Guadalupe, es justo 12 de diciembre, a toda hora del día siguen pasando los peregrinos y los que faltan… La gente es caritativa, gastan en desechables, preparan tamales, atole y café, también les dan alguna fruta a los peregrinos para que continúen con su camino a la Basílica.  Por la tarde, otra vez está inundado el camino de regreso a casa y a la hora cuarenta y cinco minutos que normalmente me aviento hay que agregarle otra hora cuarenta y cinco minutos, ósea tres.

No es que caminen sobre la carretera, ni la fe,  más bien es el desechable…

A que Pita tan incrédula, “Solo creo que hay  energías de todos lados que crean al un ser supremo que seguro existe”, dice ella… Pero hoy que le dan medio día laboral dice “si creo”, le mande un inbox por el face pero me di cuenta que ya voló de su lugar.

En el reproductor hoy se acabo el rock, escuchemos a Lupe Esparza y secuaces.

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