Neil Young – “A Letter Home” Mágico y nostálgico

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@alandmc

Imagínate ahí, adentro de esa antigua cabina, tan primitiva, tan simple, llena de conceptos que con el paso del tiempo se han vuelto más y más complejos, un monstruo que ha escrito el rumbo de la humanidad, y que al momento de terminar la grabación escuchas un resultado, con el que te das cuenta que tienes que grabar un álbum completo ahí.

Tal vez fue así como lo pensó Neil Young, quizás no, pero la idea bajo la cual fue concebido “A Letter Home” es tan básica y primitiva que genera un concepto bastante sólido a la hora de su creación, y se refleja al darle play.

El álbum solista número 43 del cantante se grabó en una pequeña cabina de 1942, la cual registra el sonido de manera monoaureal, directamente a un vinyl, con todas las implicaciones que esto conlleva. La idea de rescatar un espacio así solo se le podría ocurrir a Jack White, debido a esto Third Man Records, la disquera de White, se encargó de lanzar esta inusual producción discográfica.

Al meterse a un espacio con tantas limitantes la instrumentación elegida fue igual de rudimentaria, hecho que permitió solo utilizar armónica, guitarra y piano, conforme la canción lo necesitara. Como resultado se crearon 12 tracks de diferentes artistas que el músico covereó, y que sumando otros factores, dieron como resultado un material que se mueve entre sonidos nostálgicos, sucios, rasposos e ingeniosos.

Esto se recalca desde el principio, con una intro muy radiofónoca, como un pequeño mensaje a los padres de Neil Young, en el que habla de el clima y otros aspectos, una forma muy suya de decir que el dialogo con el pasado es latente en el material, luego de esto se da pie al primer tema titulado ‘Changes’, desde las primeras notas, el track te sumerge en un ambiente que pareciera extraído de la biblioteca del congreso de Estados Unidos, o de alguna biblioteca de conservación.

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De esta manera conforme van pasando los tracks esta sensación no se pierde, e inclusive ayuda mucho a las interpretaciones, ya que particularmente, para esta producción los covers elegidos por Young se notan bastante cómodos con él, como si fueran canciones que el disfruta tocar en su tiempo libre, eso le da más naturalidad y brinda una mayor interpretación vocal.

Menciones especiales para tracks como ‘Reason To Belive’, en donde antes de cantar le de un mensaje a su madre diciendo el descubrimiento de aquellas viejas canciones que cantan, y que junto con su amigo Jack White las rescatan, el track tiene un sonido entre folk y blues antiguo, figurando a White como parte del piano mientras la guitarra sostiene el tema, pero todo eso se representa de mejor manera en el track siguiente, un cover a Willie Nelson, de una elaboración rudimental pero una interpretación muy adecuada, así se escucha ‘On The Road Again’.

De igual manera se siente como si las grabaciones de blues de Robert Johnson cobraran vida nuevamente para ‘Since I Met You Baby’ un tema de enfoque blusero, pero con el particular estilo de Neil Young en la voz y acompañado del piano, poco antes del final, podemos escuchar ‘My Home Town’ con una guitarra dulce, y una nostálgica expresividad en la interpretación vocal, lo cual hace un tema para erizarte la piel y da el pie adecuado para el último tema ‘I Wonder If I Care As Much’ original de The Everly Brothers, que en esta ocasión suena opaco, con un dinamismo en la guitarra, cerrando de buena forma el álbum.

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En general nos topamos con un material cargado de sonidos vintage, con pequeños detalles en el sonido de baja calidad, que le dan un toque sutil y brindan una sensación muy nostálgica, realmente se explota al máximo este hecho, el cual se convierte en factor y en común denominador del ambiente del disco, a tal grado que si de haber hecho de otra forma el material, éste se hubiera tornado plano y no tan especial.

“A Letter Home” es un material recomendable en general, ya que brinda sonidos, que aunque simples, muestran una gran expresividad, además de contener temas conocidos por muchos, refrescados de una forma poco convencional, por otra parte el aspecto negativo de éste se remarca en el simple hecho de que los covers no aportan mucho a la larga discografía del cantante, solo sirven de buena excusa para grabar en una cabina antigua, y visto desde este punto hasta puede tratarse de un material forzado, fuera de lo que pueda parecer tenemos ante nosotros una rareza que en serio vale la pena escuchar.

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