Originalidad musical: pasado y presente. Recursividad

Originalidad musical

Se dice por ahí que quien no conozca su historia está destinado a repetirla, y que eso podría ocasionar los mismos errores y las mismas fallas. Se dice a manera de filosofía, como si de ahí se derivara el secreto para hacer las cosas bien y jamás equivocarse. Se escucha como una advertencia. Como si repetir se tratase de algo enteramente malo. Sin embargo, yo creo otra cosa. La originalidad está cada vez más complejamente definida. Hoy en día se puede repetir siendo original o se puede ser innovador repitiendo. Pero muy pocas cosas, en este punto de la vida, pueden ser algo nuevo en su totalidad.

La música no es la excepción. Lo dice en alguna parte de A Remix Manifesto: mientras haya dos notas juntas siempre habrá de dónde robar. O algo así. O más que robar, siempre habrá de dónde tomar un punto de partida para hacer una nueva creación. Eso sucede, no sólo en cosas como las remezclas o las reinterpretaciones, sino también en la composición propia “original”. De repente la obra de algún artista se percibe casi idéntica con la de otro que vivió sus mejores años hace mucho tiempo atrás. El que la escucha es transportado a otros tiempos completamente diferentes y que, no obstante, tiene un punto conector con su presente por la manera de musicalizar. Es un efecto complejo que hoy en día parece completamente normal.

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Denver
Dënver

No es sorpresa que mucha de la extracción de pop chileno de unos años para acá tenga un conector especial con el que se hacía hace veinte años en México o España. A veces Dënver, MKRNI o el mismo Alex Anwandter transportan a Mecano o a Flans; en sus melodías y en el contexto de sus letras. Tampoco es un sobresalto, entonces, que el rey Dev Hynes comparta sangre y recuerdos con Prince o Michael Jackson. La música es el conector perfecto entre generaciones y no lo dejará de ser.

No sólo sucede en estratos pop en donde parecería más sencillo que haya reminiscencias de hace veinte o treinta años. También pasa en otros terrenos más bajos y con naturalidad. Buraka Som Sistema incluso ha mostrado ese conector de manera descarada  Ahí está Santos, desempolvando vinilos de la Banda Machos o la Banda Maguey, o cualquier otro de los videos de música de los 90 y haciéndolos vivir de nuevo como la primera vez. También está Balún, con el recién exhibido amor por el dembow under de los noventa en sus más recientes creaciones. Y otros como el Whitest Taino Alive o Fuete Billete comparten espíritu e ideas con los raperos que forjaron una de las mejores épocas para el género hace quince años. El fenómeno no es único de un sonido particular, o de una estirpe social. Sucede en todo e incluso en estética.

Miley Cyrus
Miley Cyrus

Piensen por ejemplo en cómo es que Vanilla Ice parece haber revivido con mucho poder en la pinta de algunos crews como N.A.A.F.I. o Fade To Mind. O tengan en mente que las exageraciones de comportamiento de Miley Cyrus hoy en día tienen un pasado que compartir con las de Gloria Trevi. Y no olviden que la estética de VHS que Casablancas, Pink o DeMarco han exhibido con brío en sus últimos experimentos parece unir a la mente del colectivo social nacional con aquellos videohomes que se veían alucinantemente polvorosos  hace mucho tiempo atrás. En conductas, en sonidos, en conceptos, en discursos, la música no está maquilada con ingredientes  recién inventados, sino con una tela que teje una comunicación generacional.

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No creo que conocer la historia y aún así repetirla sea algo precisamente malo. Jamás lo ha sido si se hace de la manera adecuada. Creo más bien que hacerlo puede funcionar como una especie de manifiesto a futuros escuchas. Como si las distintas épocas se hablaran entre sí, se comprendieran, no se dejaran morir e incluso se revitalizaran unas a otras. De la misma manera que las lecciones de historia o la bibliografía del pasado. La música habla no sólo en sus letras, sino en el resto de los elementos que la conforman. Las generaciones se escuchan, se entienden, se repiten y se levantan con más fuerza. Nunca subestimen los recuerdos renacidos.

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