Say Lou Lou – Lucid Dreaming pasajero y comestible

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Las integrantes de Say Lou Lou, se encontraron en el mismo mundo, a apenas 8.000 kilómetros de distancia, impensable dúo sueco-australiano que ahora nos regala su primer disco de estudio titulado “Lucid Dreaming” y, es que no hay palabras para describir la exacta mezcla que generan en sus sonidos Elektra y Miranda Kibley.

Las primeras pistas nos recuerdan a los últimos trabajos de las girly bands, fuertes de sonido, suaves de voz. Yo nunca había escuchado hablar de ellas (y no sé si es mi vejez noticiosa en cuestión de lanzamientos) pero sin duda, reseñarles este disco, me deja un buen sabor de boca.

Jugando con la idea de hacer música desde hace seis años, pistas como ‘Glitter ‘ y ‘Girls from dreams’ se posicionan como un buen intro de este material. ‘Julian’ es una canción inspiradas por alguien que esconde algo importante, de ahí el nombre, y si todavía no lo ligan, Julian Asange es el australiano protagonista.

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Dulces beats, guitarras casi inaudibles y un poco de sintetizadores, crean una dulce plataforma que nos incita a pasar un día tranquilo y feliz. Sí, feliz, todas las canciones tienden a un tono simpático en el que la voz de las gemelas Kilbey se mimetiza para una propuesta más digerible.

Voy a plantear, lo que muchas veces trato pero que todavía no llego a la acción real. Este tipo de discos, como el de Foster The People, no proponen un sonido extravagante ni nada que no hayamos escuchado antes, de hecho a mi punto de vista, podrían ser una versión femenina y bien lograda de muchas bandas que están en auge.

Angles’ es lenta y melancólica, pero tiene un giro por ahí del segundo minuto, que nos recuerda que estamos escuchando a Say Lou Lou. Esa, es la mejor parte, que en menos de la mitad de la duración del disco, estamos acostumbrados tanto a su sonido, que ya nos suponemos qué va a pasar.

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A pesar de que la composición es del ex Brainpool Janne Kask, las 11 pistas que conforman el disco son un punto más a la lista de gustos disfrutables, un poco culpables.

La mejor, desde mi punto de vista, ‘Nothing But a Heartattack’ es la pista perfecta para definir el disco, y es, en la que más podemos apreciar la hermosa voz y cambios de ritmos que proponen.

Un disco sin precedentes, en el que la importancia de la mezcla es el bastión principal, pero no sorprende. ¿Ustedes creen que exagero?

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