Sleater-Kinney – “No Cities to Love”: Un cuento de dos ciudades sonoras

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@alandmc

Washington, la capital de una poderosa potencia económica y cultural, no es de sorprendente que nos haya regalado algunos de los movimientos musicales más arrasadores de los últimos años, como lo fue el grunge, pero este lugar no sólo nos ha mostrado interpretes que carguen perpetuamente dicha estirpe, también encontramos, entre su fauna musical, bandas de otras corrientes, algunas más pegadas al punk u otras más alternativas, todo en un circuito que Cameron Crowe describiría como “amigable”, de entre tantos nombres nos encontramos a Sleater-Kinney, quienes iniciaron su carrera a mediados de la década de los noventas, formando parte del movimiento Riot grrl, siendo referentes de éste unos años más tarde, por lo cual nos tocó ver a una agrupación de chavitas con algo de experiencia en su circuito, pero con mucho futuro por delante.

21 años después las cosas son distintas, las niñas han crecido y madurado, alrededor de estos años nos han regalado ocho álbumes de estudio, siendo “No Cities To Love” un material que rompió la sequía de 10 años sin que pudiéramos escuchar un larga duración por parte de esta banda, una obra que puede resumirse en 10 tracks, que se manejan, en general, con una energía impredecible y recursos ambivalentes, entre elementos poco utilizados y otros más tradicionales en el género, esto se puede confirmar desde el principio, al darle play.

Todo comienza con ‘Prince Tag’, una fusión de guitarras dinámicas con un beat de redobles cambiantes, a veces inestables, otras veces más tradicionales, todo con mucha energía, una buena forma de iniciar un álbum, cabe destacar la interpretación vocal la cual reluce de entre todos los instrumentos y pone el ambiente adecuado para continuar con el descontrol de ‘Fangless’, con sus armonías de voz geniales, como si se tratara de un coro de ángeles, mientras se van incorporando guitarras agresivas, mientras seguimos escuchando inestables ritmos de batería.

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‘Surface Envy’ es otro de los tracks a destacar dentro de esta obra, con un riff ingenioso y un ritmo pesado, pone un ambiente muy bueno para hacer un air guitar y headbanguear un rato, la línea de bajo es minimalista y con mucha distorsión, por lo cual en conjunto nos dan una buena canción de rock, con coros agresivos y secciones más “tranquilas”, respetando mucho el sonido de una generación en los noventa, mismo que se extiende un track más adelante con la canción que le da nombre al disco ‘No Cities To Love’ con un gran riff de guitarra, dinámico y blusero, un bajo fuerte y un beat más tradicional a lo que escuchamos en los primeros tracks, definitivamente un track bastante decente, con mucha energía.

Redobles de batería y un ritmo de surf lento marcan el inicio de ‘No Athems’, con mucha carga en su bajo de fuerte distorsiones y una guitarra que adorna, encontramos mucha esencia punk en esta canción, la cual podría describirse como la más “calmada” de todo lo que llevamos escuchando el material.

Empieza a llegar el ocaso sonoro cuando suena ‘Hey Darling’, canción de ritmo apretado, con guitarras fuertes y un bajo que sostiene bien el ritmo, creado una atmosfera reverbetante, lo cual le quita un toque agresivo, pero se vuelve más profundo, una propuesta interesante para empezar a despedir el álbum, el cual llega a su fin con ‘Fade’, con guitarras amenazante y una voz llena de reverberancias, un inicio que se mantiene, de cierta manera; salvaje, para luego explotar con una fuerza brutal y un ritmo más lento, seguido de un cambio de dinámica en los beats, se vuelve más movida, con una progresión de secciones fresca y original, definitivamente deja un buen sabor de boca para despedir el álbum.

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En un plano muy general, nos topamos con un material fresco, agresivo y pegajoso, por lo cual no te sorprenderá que escuches más de una vez la misma canción. Los tracks no pierden su esencia y quedan fuertemente marcados por el sonido de una década.

El único aspecto negativo que podemos encontrarle, son algunos tracks, ya que carecen de fuerza y terminan por cortar el ritmo del álbum. A pesar de eso es ampliamente recomendable, en especial si gustas de esos sonidos allegados al punk y al indie, aunque si no eres fan, seguro encuentras una que otra rola que te agrade. Finalmente llegamos a una conclusión, si se tardan 10 años en lanzar un álbum, debe ser tan bueno como “No Cities To Love” o de plano no saques nada más.

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