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Dr Martens: Las botas que se convirtieron en ícono de moda

Dr Martens: Las botas que se convirtieron en ícono de moda

Hace poco se confirmó que Dr Martens se marcha de México este miércoles 16 de febrero, a pesar de que la marca no ha declarado los motivos de sus tiendas en Ciudad de México y Guadalajara, existen algunos rumores (sin confirmar) de las causas que provocación su cierre tan repentino. Lo curioso es que esta es la segunda ocasión en que se marchan de nuestro país, pues a finales de los años noventa abrieron un par de tiendas en el centro comercial Mundo E y en el aeropuerto de la CDMX, algo de lo que muy pocos se acuerdan y quienes tuvieron la oportunidad de conocer dichos establecimientos, platican que no duraron mucho tiempo porque en lugares como El Chopo o el Tianguis de la San Felipe de Jesús, las populares botas se conseguían a un precio muy inferior al de aquellos locales.

Un recorrido en la historia de Dr Martens

Mucho se ha contado sobre este calzado e incluso actualmente existe bastante repudio hacia la marca por su evolución y su adquisición por parte de Hugo Boss en 2013, además de haber brillado en el Fashion Week de Nueva York. A continuación te contaremos a fondo sobre sus orígenes, consolidación y actualidad.

En 1945, a finales de la Segunda Guerra Mundial, un doctor alemán llamado Klaus Martens se lesionó el tobillo derecho mientras esquiaba en los Alpes Bávaros, lo cual le provocó una sensación incómoda en sus botas militares. Por lo que decidió rediseñar su calzado agregándole cuero flexible y suelas con aire. Tiempo después acabó la guerra y Klaus robó cuero en una tienda perteneciente a un zapatero, con ese material creó el primer par de botas Dr Martens.

Pero el camino no fue fácil para el galeno, si bien era un buen productor de calzado pero el ser comerciante no era su fuerte. Para el año 1947 se encontraba en Múnich y con ayuda deHerbert Funck (un viejo amigo de la universidad) inició su negocio en Seeshaupt, Baviera. Cabe señalar que  a las botas les ponían caucho usado de los aeródromos de la Luftwaffe (la fuerza aérea de la Alemania nazi), las amas de casa se convirtieron en sus primeras compradoras, porque la suela de este calzado les gustaba debido a su comodidad y larga duración. 

Para los años cincuenta el éxito estaba de su lado, a tal grado que inauguraron una fábrica en Múnich y para a finales de dicha década, los ahora pequeños empresarios pensaron en exportar al extranjero y de esta manera fue que R. Griggs Group Ltd. les compró los derechos para producirlas en el Reino Unido, la empresa modificó Maertens a Martens para que sonara más british y le hizo algunas modificaciones como la inconfundible costura amarilla y a las suelas las nombraronAirwair. El primer modelo en aparecer en suelo británico fueron unas botas en color cereza (o cherry red  como se le conoce en inglés) de ocho ojos para las agujetas, el 1 de abril de 1960 y los clientes eran hombres que se desempeñaban como obreros, policías y carteros. 

A finales de los sesenta estaba el boom de la entonces naciente subcultura skinhead, la cual adoptó las botas Dr Martens como una pieza característica de su indumentaria. Alguien que también ayudó a hacerlas fue Pete Townshend (guitarrista de The Who). Un década después, estalló el movimiento punk en Londres y gracias a ello la marca tomó más fuerza porque Malcolm McLaren, el manager de los Sex Pistols y su entonces esposa la diseñadora de modasVivienne Westwood, decidieron comercializarlas en su boutique de ropa punk SEX de Kings Road. 

A partir de ahí las Martens comenzaron a ser relacionadas con los punks, por lo que era común ver a personas calzaban sus doc’s con orgullo como Joe Strummer de The Clash, Wattie Buchan de The Exploited o todos los skinheads integrantes la bandas de música oi!  como The 4 Skins e incluso personajes tan polémicos como Ian Stuart Donaldson. Claro, no todos los que las usaban a fuerzas eran punks o skins, por ejemplo, el trío de pop ochentero Bananarama.

Dr Martens ha cambiado demasiado desde su creación, pues como dicen no todo ha sido miel sobre hojuelas por algunas polémicas que van desde su uso por parte de personas conectadas a círculos de la alt right, pasado por el traslado de su producción de Reino Unido a Asia (aunque una pequeña parte de la producción sigue realizándose en el norte de Bretaña), hasta el costo tan alto que hoy en día poseen y que las convierte en algo inaccesible para muchos punks, skinheads y compradores en general. Cabe señalar que a finales de los noventa, la fábrica de Northamptonshire rompió relaciones con la marca pero crearon la suya a la que nombraron Solovair, que es prácticamente lo mismo aunque con otra etiqueta.