El último concierto de The Beatles: a 52 años del adiós

Música 30/08/2018

El último concierto de The Beatles: a 52 años del adiós

Hace 52 años, el 29 de agosto de 1966, The Beatles tuvo su concierto final. Aunque hicieron una aparición en vivo sorpresa en enero de 1969 en la azotea del edificio Apple, el último concierto en vivo de The Beatles tuvo lugar el 29 de agosto de 1966 en Candlestick Park en San Francisco, California.

The Beatles en su aparición sorpresa en la azotea de Apple Corps, en Londres (1969)

El último show del cuarteto de Liverpool

El setlist fue corto: sólo 11 canciones, y la multitud era sorprendentemente escasa. Con 25,000 entradas vendidas, el Candlestick Park de San Francisco estaba medio lleno. Pero lo que hace de este evento único en la historia de la música es que The Beatles, la banda más popular del mundo en ese momento, tomó la decisión inaudita de centrar todos sus esfuerzos en la grabación dentro del estudio y retirarse de los escenarios.

La capacidad del recinto era de 42,500 personas, pero sólo se vendieron 25,000 boletos, dejando grandes secciones de asientos sin vender. Los fanáticos pagaron entre $4.50 y $6.50 dólares por boleto, y la tarifa de The Beatles fue de alrededor de $90,000. El promotor del show fue la compañía local Tempo Productions.

Los Beatles tomaron el 65% de los ingresos brutos, la ciudad de San Francisco recibió el 15% de las admisiones pagadas y se les dieron 50 boletos gratis. Este acuerdo, junto con las bajas ventas de boletos y otros gastos inesperados resultó en una pérdida financiera para Tempo.

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Candlestick Park fue el hogar del equipo de béisbol de Los Gigantes de San Francisco. El escenario estaba ubicado justo detrás de la segunda base del campo y medía cinco pies de alto. Estaba rodeado por una cerca de alambre de seis pies de altura (y nosotros nos quejamos de las vallas).
Los actos de apoyo fueron, en orden de aparición: The Remains, Bobby Hebb, The Cyrkle y The Ronettes. El show comenzó a las 8 p.m.
A pesar de que en esos años la producción de conciertos aún no florecía como tal, los shows de The Beatles siempre fueron especiales. Los gritos de los fans no dejaban escuchar a los minúsculos amplificadores -con potencia casi nula-, y ésta última puesta en escena por supuesto que no se quedó atrás, fue legendaria. La banda sabía que iba a ser su concierto final. Reconociendo su importancia, John Lennon y Paul McCartney llevaron una cámara al escenario, con la cual tomaron fotos de la multitud, el resto del grupo y ellos mismos a la distancia de un brazo.
Hoy, a 52 años de su adiós de los escenarios, recordamos que sin duda, este momento fue único en su especie y representa un ejemplo para las nuevas generaciones de músicos.