Fallex nos presenta «Kyoto» una historia de corazones rotos

Música

Fallex nos presenta «Kyoto» una historia de corazones rotos

Fallex, es una agrupación formada en El Paso, Texas, compuesta por Brian Ramírez (voz), Gilberto Terrazas (bajo), Óscar Morales(batería) y Zeke Contreras (guitarra). Se definen por ser un proyecto que todo el tiempo esta en constante evolución, pues, lo que un día fue garage o post rock, hoy es música infusionada por la escena urbana y el indie anglosajón. Esto bajo la premisa de que todo, absolutamente todo lo que nos rodea, lo que somos y lo que pensamos, se encuentra en constante movimiento y sujeto al cambio; algo que ellos abrazan, mostrando que se trata  de una banda que se aventura sin restricciones a nuevos panoramas, al tiempo que nos enseña que el cambio no debería conflictuarnos, sino animarnos a abordarlo.

Escucha «Kyoto», un sencillo que nos habla de amores no correspondidos, noches de desvelo y nos deja una enseñanza

La agrupación estrenó recientemente «Kyoto» un tema que abre las puertas a lo que estará siendo su material debut «For The Normal» y nos cuenta cómo se puede escapar y empezar a ver un nuevo horizonte, un mejor futuro, quizá, lleno de sonrisas, abrazos, noches sin dormir, luces estroboscópicas y anuncios neón en una ciudad totalmente ajena a ti, a tu realidad y en la que puedes lanzarte sin concesiones a la vida de alguien nuevo, pensando que, puede ser mejor para tu vida, pero eso que parece mejor, en realidad no lo es, porque ese amor no es correspondido, no es más que una ilusión en tu cabeza. Una historia de decisiones equivocadas que fueron tomadas porque a veces se nos nubla la vista.

En pocas palabras, nos muestra la manera en que las personas muchas veces tendemos, tal vez movidos por la necesidad de afecto, compañía o miedo a enfrentar lo desconocido solos, a idealizar a las personas que nos encontramos y crear una vida que no coincide con la realidad.

Una lección que se nos presenta a lo largo de dos minutos y medio y que se queda como reflexión una vez que la música ha cesado.