Hablemos de psicología: ¿Qué es el mindfulness?

Tendencias 07/01/2021

Hablemos de psicología: ¿Qué es el mindfulness?

Se ha ido un año que muchos preferimos tirar al olvido, pero ha iniciado uno nuevo que nos brinda la oportunidad de seguir en contacto con nosotros mismos, conociéndonos, sanando y profundizando en quienes somos.

La cuarentena sigue, hay gente trabajando y estudiando en casa, esto solo nos dió un pretexto para platicarte sobre una manera de continuar ese aprendizaje que te puede traer muchos beneficios: El mindfulness.

Probablemente ya hayas escuchado sobre esto, algunos le confunden con meditación, otros son escépticos, pero va más allá de esto. Es un hábito, un estilo de vida continúo traído por los monjes tibetanos.

Antes de seguir, es importante mencionar que ninguna actividad o práctica sustituye el chequeo de un experto de la salud mental, el mindfulness puede ser un auxiliar en el proceso psicoterapéutico pero no sustituye un tratamiento.

¿Qué es el mindfulness?

Pues definirlo es difícil, ya que aún no hay precisión en este objeto. La traducción sería “atención plena“. Primeramente podemos decir que no es meditación, muchos consideran el mindfulness como una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación. Viene de tradiciones budistas con una longevidad de más de 2500 años, aún así, no se relaciona con alguna religión. Su propósito es mejorar la calidad de vida de las personas.

Básicamente se trata de enfocarnos en el aquí y ahora, concentrarse en lo que hay dentro de nosotros y a nuestro alrededor renunciando a las distracciones que también puede estar presentes.

Evidencia

Actualmente hay mucha evidencia respecto a la eficacia de la práctica, sin embargo es importante mencionar que no aplica para todos los problemas biopsicosociales, pues, no todas las técnicas son para todos. Aún con todo esto, los beneficios son destacables: desde desarrollo de resiliencia, autocontrol, manejo de pensamientos negativos, disminuir niveles de estrés y ansiedad, entre otros tantos.

Además, para comprobar su eficacia, las neurociencias se han encargado de investigarle. El caso más conocido es el de Richard Davidson, neurocientífico de la Universidad de Wisconsin, quién recluto un grupo de personas que habían aplicado el mindfulness y que habían acumulado alrededor de 10 mil horas de meditación a lo largo de su vida, desde monjes hasta profesores, médicos, estudiantes, etc.

Los investigadores observaron un incremento en las ondas gamma cerebrales — no se trata de superpoderes, son una consecuencia física de la actividad eléctrica que ocurre en nuestro cerebro, la presencia de ondas gamma en un electroencefalograma significa que nuestras neuronas están trabajando a gran velocidad — lo reflejaba una alta actividad eléctrica en el cerebro que se relaciona con una alta activación emocional (empatía, altruismo, autorregulación, etc) o con procesos cognitivos superiores.

Sin embargo, Davidson también junto un grupo de personas adultas y un grupo de niños de seis años que no habían tenido relación con el mindfulness, les entreno por dos semanas en atención, respiración, gratitud y meditación en un periodo de 30 minutos diarios, un total de 7 horas de práctica.

Los cerebros de los adultos incrementaron la intensidad de las ondas gamma, es decir, la aplicación minima del mindfulness disminuyó estres, aumento su concentración y su activación emocional.

En los niños, al comienzo del experimento, en una prueba que hicieron con unas calcomanías, los niños solo las compartían con quienes consideraban sus amigos, después de las dos semanas, no habia nunguna diferencia entre ellos, compartían todos por igual.

¿Cómo aplico el mindfulness?

Si te interesa comenzar con esta práctica aquí te dejamos unos consejos para iniciar en el mindfulness.

  • Tiempo: Lo recomendable es iniciar con varios minutos al día y aumentar el tiempo paulatinamente hasta que logres llegar a treinta minutos diarios. Nuestro cerebro es un músculo, al igual a en el gimnasio necesitamos paciencia y perseverancia.
  • Elige tu momento: Encuentra tu momento en el día en el que más cómodo te sientas para iniciar.
  • Lugar: Necesitas un sitio relajado, procura que no haya ruido o distracciones, incluso la temperatura puede ayudar en dónde te sientas cómodo, ese será tu lugar.
  • Ropa y postura: Procura usar ropa cómoda, estar en el suelo sentado con la espalda recta para no obstaculizar tu respiración o puedes acostarte de igual manera recta.
  • Respiración: Durante el ejercicio mindfulness concéntrate lo más que puedas en tu respiración, desde que inhalas hasta que exhalas. Cuando sientas que te distraes, procura llevar la atención a tu respiración.
  • Pensamientos y emociones: Surgirán, es muy difícil mantener la mente en blanco, deja que surjan, no pienses si son buenos o malos, mantente neutral ante ellos, solo percibelos. Este paso es muy complicado al principio pues estamos acostumbrados a pensar a mil por hora.

Te daras cuenta que hay similitudes con la meditación, sin embargo, el mindfulness se trata de emplear estos consejos, luego de haber adquirido experiencia, a tareas de tu vida cotidiana como cuando estás cocinando, en el trabajo, en clase o haciendo tarea.

Así, a través de esta práctica, evitas que tus pensamientos o tus impulsos dirijan tus acciones o actitudes. Es como apagar el piloto automático y comenzar a ser conscientes de donde estamos y cómo estamos viviendo.

Acá te dejo algunos ejercicios para que inicies en el mindfulness.

https://youtu.be/X-ePmwpv3E0

 

 

 

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