La historia de los videojuegos | Parte 1

Tendencias

author:

La historia de los videojuegos | Parte 1

Hay quienes dicen que los videojuegos nacieron en MIT (Massachusetts Institute of Technology) con la computadora PDP 1 en 1962, la cual vio nacer el juego que llegó a ser un éxito entre los nerds de esa época: Space War. Otros aseguran que Nolan Bushnell, co-fundador de ATARI, es el padre de los videojuegos como los conocemos hoy en día.

Pero este escrito no es para debatir sobre su verdadero origen ni para traerles tecnicismos ni un timeline del nacimiento de una empresa, al contrario, hoy nos gustaría recordar lo que pasaba alrededor mientras jugábamos Pac-Man o Space Invaders, y si eres muy joven para recordar, entonces queremos contarte cómo fue para tus padres o hermanos mayores experimentar con su consola de Atari entre 1980 y 1985.

O mejor aún, que tal aquel invierno entre 1987 y 1994 cuando deseaban con todo su ser encontrar bajo el árbol de navidad una consola NES, aquella flamante caja negro con gris que portaba el logo de NINTENDO y que seguramente causó un brillo en sus ojos y lágrimas de felicidad, ¿a poco no?

Lo más importante de los videojuegos no está relacionado directamente con la consola, la pistola o los cartuchos, sino el sentimiento que causaba cuando teníamos 10 o 12 años y lo poderosos que nos hacía sentir nuestro NES. La felicidad que nos daba jugar Duck Hunt al dar en el blanco y matar a todos los patos posibles mientras te acompañaba el famoso canino quien de vez en cuando se burlaba de tu mala puntería.

O al imperdible Mario Bros que recolectaba monedas, derrotaba tortugas y hongos malvados, crecía con un hongo, lanzaba bolas de fuego hasta llegar a un castillo y sus entrañables niveles por debajo de la tierra.


Legend of Zelda y su modo RPG de “mapa abierto” entre muchos otros grandiosos juegos.

Para 1989 llegaba Nintendo Gameboy  a nuestras manos demostrando que podíamos llevar nuestros juegos a donde quisiéramos siempre y cuando hubiera luz. Y cuando salíamos de paseo con la familia por la noche había que esperar a que hubiera un alto o jugar con una luz intermitente, aunque los más afortunados contaron con una lamparita con la que se podía jugar en cualquier lugar y a cualquier hora.

Hasta aquí la primera parte de la historia de los videojuegos, espero que al hacer este rápido recuento los haya podido transportar a la mejor época de sus vidas, a esos juegos espectaculares, a esas tardes interminables y a esas sonrisas inigualables que seguramente extrañamos con locura.

Esperen la segunda parte donde seguiremos con otros 10 años de la historia de los videojuegos.