Música nueva: los 7 lanzamientos Freim de la semana: 014

Música 12/06/2018

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Música nueva: los 7 lanzamientos Freim de la semana: 014

Esta semana es una de las más esperadas, masivas y llenas de flash y reflectores en lo que a nueva música y lanzamientos populares se refiere. Del rock internacional al hip hop más encumbrado del mundo, pasando por la electrónica weirdo de nicho, el folk más guapo del momento, así como dos de los lanzamientos pop más dulces. Uno proveniente de la sensibilidad femenina y el otro completamente latino, urbano y hypeado.

La música es vasta, disfrutable, cuestionable, amplia y poseedora de un valor, un significado que puede hacer distinta nuestra vida, su cosmovisión y compresión, así como menos azotada e incluso divertida. La música nueva de esta semana marca en cierta forma el inicio de la segunda mitad del año, esa en donde todo toma su pausa, su vacación y comienza a veranear antes que todos se vaya por la borda.

Escuchamos estos placazos para ver de qué lado masca la iguana y encontrarle un sentido al 2018 en términos sonoros. Aquí la música nueva, los siete lanzamientos Freim de la semana. Que los disfruten:

1. Parquet Courts-Wide Awake! (Rough Trade)

El caso de este combo texano es bien refrescante y edificador, ya que el grupo integrado por A. Savage, Austin Brown, Sean Yeaton y Max Savage ha pasado sin demasiada pena ni gloria, de ser una pequeña agrupación punk rock guitarrera, a ser un referente norteamericano del culto sin pretensión.

En siete años, los Parquet Courts han madurado, evolucionado, hecho concesiones con el pop sin moverse demasiado de sus linderos creativos, letrísticos ni interpretativos. Todo eso no significa algo malo, ni tampoco un sino de mediocridad. Al contrario, si algo ha hecho Parquet Courts es seguir haciendo canciones guitarreras increíbles, pero tampoco es que se lo hayan propuesto mucho. Es un rock honesto, rico, sin demasiada grandilocuencia. Y eso, hoy en día, en donde lo grandioso marca la pauta, se agradece muchísimo.

2. Kanye West/Kid Cudi-Kid See Ghosts (Def Jam)

Kanye es una de esas cosas que uno piensa llegan ya a su fin y tocan su punto clímax cada tanto. Se le ama desproporcionadamente, se le odia por sobrado y se argumentan 200 motivos para descalificarlos. Cada disco es lo mismo y va in crescendo desde hace por lo menos una década.

Y sin ser la gran cosa, sin ratificar las críticas a su persona y corpus creativos, apenas sale con un disco y Kanye West lo logra de nuevo. Este año lanza un disco solista y éste, al lado de Kid Cudi. Tal vez recordaremos más aquel ejercicio bipolar lanzado apenas hace un par de semanas que esto. Aunque eso sí, en varios tracks ambos personajes quedan mejor parados que en solitario. Otras tantas, no hay pena, mas tampoco gloria.  

https://www.youtube.com/watch?v=dcESN8vL8C8

3. Serpentwithfeet-Soil (Secretly Canadian)

Proveniente del prestigio forjado entre las huestes subterráneas, electrónicamente anómalas del sello TriAngle Records en 2016, llega dos años después uno de los debuts más dulces y deliciosos del año vía Secretly Canadian, sello que también ha visto pasar el debut de Antony and the Johnsons (2004), discos duros de Jason Molina o reediciones especiales de Yoko Ono, entre otras bellezas de cuño weirdo.

R&B, referentes clásicos y gospel contemporáneo bajo un halo sumamente sensible, bajo un halo de atmósferas queerpop bastante genuino. El proyecto articulado por Josiah White logra llevar la experimentación dura de TriAngle y la movida queer electrónica subterránea de Estados Unidos hacia parajes mucho más expandidos y escuchables, con un resultado poderoso, potente y extraordinario. Un gran disco.

4. Eartheater-IRISIRI (PAN)

El sello berlinés encabezado por Bill Kouligas sigue a la vanguardia con discos de gran tamaño y arriesgada visión de la electrónica. Tal es el caso del tercer disco de la artista visual, performer y productora Alexandra Drewchin, mejor conocida en el subterráneo sonoro como Eartheater, mote bajo el que ha acuñado una férrea reputación durante los últimos cinco años, en donde ha sido fichada en los sellos Thrill Jockey y Hausu Mountain.

Con IRISIRI, nos encontramos con trabajo más sólido de Drewchin a la fecha; paisajes sonoros únicos en donde los sintetizadores, la manipulación vocal y las almohadas de melodías dislocadas conforman un todo único, ambiente sonoro poseedor de una extraña belleza, delicia musical que lo mismo toca los linderos clásicos que los avant gard. Eartheater es en definitiva una de las voces más interesantes y transgresoras de la electrónica futurista contemporánea, una en donde el apocalipsis luce más real que antes. Poesía de la decadencia humana.

5. Lykke Li-So Sad So Sexy (RCA)

Dentro de los linderos del pop más indie y alternativo, Lykke Li ha sido una de las voces más reconocidas en cuanto a un sentido cambiante y propositivo se refiere. También ha sido una de las más cambiantes y anómalas, en tanto que en una década de cuatro discos de estudio, la cantante sueca ha pasado por el pop más predecible y hypeado a las experimentaciones menos esperadas para sus rangos creativos.

Sin embargo, So Sad So Sexy cae bien a estas alturas, en donde Lykke Li recaptura ese sentido semi weirdo de los inicios de su carrera, sumando lo aprendido en el nivel de producción de su disco pasado (llamado irónicamente I Never Learn de 2014), con la elevación cándida y pop que se carga ahora. El resultado podría ser el mejor disco de su carrera, el más grande, pero en cambio sacrifica grandilocuencia y protagonismo por momentos más creativos y juguetones, haciéndolo más especial y memorable aún.

Lykke Li ha crecido, y qué mejor que lo haya hecho viendo hacia atrás y no hacia los lados. Hermoso.

6. Father John Misty ‎– God’s Favorite Customer (Sub Pop)

La carrera de Joshua Tillman ha estado llena de clichés y estigmas. Desde el anonimato ramplón y la efímera fama que no le acomodó con Fleet Foxes, así como un look que lo solía desacreditar como un cantautor de buena cepa. Todo ello, bajo el nombre de Father John Misty, Tillman se lo ha podido quitar a punta de buenas composiciones e interpretaciones de rompe y rasga bastante hermosas, superando a contemporáneos con mayor credibilidad en su momento (saludos a Jim James).

Para su quinto trabajo de estudio en seis años, Joshua Tillman logra otro álbum maravilloso, el más grande y pulido a la fecha, compuesto por diez cortes maravillosos, súmamente sensibles y melancólicos, apuntados directamente al alma pop y el corazón universal, sin atender modas ni sonar impostado. De paso, Father John Misty se logra incorporar como uno de los mejores cantautores de la canción norteamericana de la última década. Ahí nomás.

7. J Balvin-Vibras (Universal)

Parte de lo increíble de J Balvin, es que su grandeza viene forjándose desde hace más de diez años, cuando el reggaetón ya era lo que era y aún le costaba cambiarse del sillón de sus propias reglas. Pasando el hype de los Daddy Yankee y los Maluma, el turno de Balvin llegó una vez ya lanzado su obra maestra, el pasado Energía de 2016, agarrando desprevenido al devenir con canciones que incorporaban géneros, estilos y visiones, dejando a muchos sin saber  bien qué hacer.

En este sentido, el quinto disco de estudio del colombiano es todo lo que se espera y más; una cosecha de temas radiables, efectistas y pegadizos que no pierden un ápice de credibilidad y honestidad dentro de los linderos del reguetonero más rocker del continente, del fenómeno pop más razonado de los últimos cinco años y de una de los fenómenos musicales más enriquecidos del momento. Ojo y oreja a la producción, que hay mucha tarea para quien aún siente que lo hecho por J. Balvin es un parche demasiado ejecutable.

Escucha toda la lechuga fresca que va en el año.