Música nueva: los 7 lanzamientos Freim de la semana: 010

Música 23/04/2018

author:

Música nueva: los 7 lanzamientos Freim de la semana: 010

La música nueva de esta semana toca de algún modo la relevancia de México dentro del impacto para con los artistas, siendo nuestro país una de las naciones que mejor asimilan e inspiran el quehacer sonoro local y global. En este sentido, resulta una grata sorpresa notar que la mayoría de los discos contenidos en la selección de esta semana giran en torno a una sustancia y diversidad notables.

Partiendo de una de las leyendas locales del rock mexicano, pasando por uno de los mutantes de culto y una de las leyendas vivientes del techno, hasta llegar al stoner de buena cepa y uno de los grupos más queridos del rock norteamericano, la música nueva aterriza también en una de las grandes revelaciones del hip hop y el trap en lo que va del año.

Que la música nueva role, que los gustos son, por fortuna, lo bastante heterogéneos como para repartir, viajar, clavarse, bailar o discurrir sobre ella por los siglos de los siglos. Estos discos seguro encandilarán a más de uno y son la delicia de quienes están con el dedo sobre el renglón de la novedad de calidad. Dense denso.

1. Zoe-Aztlán (Universal)

Durante poco más de dos décadas, Zoé ha logrado no sólo comprobar su calidad y valía como una de las agrupaciones más importantes del país, sino que también ha sustentado el arraigo y éxito que lo sucede, desde las entrañas de la escena rock del país en donde el trabajo duro y comprobado arriba del escenario les hizo ganar derecho de piso, hasta llegar a los años recientes, en los que el estilo se ha consolidado de forma contundente.

Hoy, tras cinco años de ausencia desde su último trabajo (el más bien mediano Prográmaton de 2013), Zoé lanza sus sexto álbum de estudio, que para beneplácito de sus fans más entusiastas y huestes más jóvenes es un compendio rock-pop electrónico de gran calidad interpretativa y de estudio, impronta de la casa de Lárregui y compañía.

Doce cortes que van de los lugares ya recurrentes de Zoé, en donde la electricidad, el amor y el espacio son órbitas concéntricas de luz, moléculas de amor y recuerdos de ti. Algunas veces recordando al Zoé del Memo Rex, otras tantas salpicando guiños al synth pop no wave de los ochenta, en un imaginario que a estas alturas resulta harto familiar.

¿Será que Zoé, pese a su innegable lugar como una de las bandas más grandes de México, va rumbo a la inminente difuminación dada su carente madurez estilística y letrística? Quizás sea temprano decirlo, y más porque pese a todo Aztlán es un disco agradable, pasable, con algunas letras memorables…pero hasta ahí. Buena parte de su público que creció con ellos seguro ya anda en otras latitudes, se impulsó de Zoé para conocer otros horizontes. La duda está sobre si Aztlán es uno de esos discos que servirán como amable transición ante el buen giro de tuerca que viene, o sencillamente ya es la continuidad pareja y acomodada en un círculo de confort como se percibió en el disco pasado. Habrá que esperar otra gira y rato más, además de ver cómo crece este que quizá sea su mejor disco de estudio en poco más de diez años.

2. John Maus-Addendum (Ribbon Music)

El caso de John Maus puede resultar como uno de los miles de paradigmas de la industria musical, en donde la subjetividad y los reflectores pueden jugar como un discreto guiño a favor de los artistas de culto más genuinos y anómalos, poseedores de un universo creativo deliciosos.

Maus, artista de Minnesota lleva casi dos décadas en el radar subterráneo del pop lo-fi de norteamérica sin llamar demasiado la atención, con un perfil discreto pero constante que ha llamado la atención de artistas cercanos y similares a él, como R. Stevie Moore, Gary War o el mismo Ariel Pink, entre otros.

De pronto, y cosechando el letargo culteráneo del que Maus ha mamado los últimos 19 años, su disco pasado, el maravilloso Screen Memories (2017) fue la chispa que reventó todo, girando por toda norteamérica, agotando su boxset recopilatorio con los seis discos de su carrera, casi todos ellos difíciles de conseguir o editados únicamente en CD de tiraje limitado.

Este año, sin decir agua va, y aprovechando la ola, Maus lanza Addendum como una suerte de complemento a Screen Memories. Se trata de una oda retrofuturista oscura y profunda sin mayor pretensión que la de irse en chinga y a la yugular con rolas cortas plagadas de humor corrosivo y linderos profanos. Adendum es un tour de force para entrarle a Maus, y de alguna manera marca el final (o inicio, no sabemos aún) de toda una etapa y cuerpo creativo de uno de los músicos más excepcionales de los últimos diez años. Mucha atención acá.

 3. Sleep-The Sciences (Third Man Records)

Este año tuvimos la oportunidad (por fin) de ver en vivo a una de las bandas más cuajadas y queridas del stoner rock norteamericano, Sleep. Al poco tiempo de esa espesa estela que dejaron en el NRMAL 2018, Sleep está de vuelta con otra pasadez de altos vuelos roqueros y pachecones bajo el sello discográfico de Jack White.

Las huestes más hediondas y fervientes están ponchando con una sonrisota de oreja a oreja. Los más envidiosos, esos que creen que el rock es sólo de unos cuantos, hacen la cara a un lado abduciendo que los de California ya se vendieron. Entre que una cosa o la otra, The Sciences es un trabajo de altos humos, que no decepciona en absoluto y por el contrario mantiene el porro de la buena crema de forma intacta. Ay wey, seis cortes para que pase lo que tenga que pasar en el espacio.

Duda genuina: ¿qué transa con esa portada y el disco que le regaló Vinnum Sabbathi ahora que vinieron?

 4.Mr. Fingers-Cerebral Hemispheres (Alleviated Records)

En 2016, el nacimiento del festival Fascinoma representó uno de los eslabones que le faltaban al país, atendiendo una electrónica bailable de culto que tanto festivales de alto gramaje como Mutek o colectivos pequeños de la ciudad enfocados a la electrónica estaban dejando de lado. En esa edición, una de las leyendas del techno encarnó uno de los actos más memorables y destacados de esa hoy ya mítica primera edición: Larry Heard.

Mr. Fingers, como también es conocido, es una de las leyendas vivientes del deep house y el ambient techno más fino proveniende de los ochenta. Quizás su presentación en México fue clave, al grado de colaborar con una artista-diseñadora mexicana para la portada de su nuevo disco, el cual es el más reciente placazo de Heard en más de 20 años.

Por lo demás, Cerebral Hemispheres es un trabajo muy digno, con momentos deliciosos, directos para la parte más sensible de la piel, el alma y los corazones, elegante y de linderos sumamente sosegados. Quizás dispar, pero lo suficientemente memorable para quien sabe disfrutar mucho con poco. Así de bello es.  

5. Braulio Lam-Kinetic (Static Discos)

El de Braulio Lam es uno de los nombres más recurrente durante las últimas semanas, en cuanto a la electrónica experimental joven de México se refiere. Proveniente del imaginario fronterizo del siempre alto Static Discos, Lam confecciona en Kinetic un ambient de calibre nebuloso, dispersón y hasta cierto punto seguro, pero con arrestos y personalidad suficientes como para llamar la atención y adentrarse en sus burbujas acuosas y abismales.

Resulta interesante como pese a su joven trabajo y edad, Lam ya se percibe ahora más definido, apostando por una confusión, oscuridad y asfixia, en pos de un disco más contundente, compuesto por siete cortes que apenas llegan a coquetear con los elementos mínimos del techno, desdibujando tanto éste como la ortodoxia ambient, en un resultado más que notable. Uno no puede hacer más que desenchufar la tele y volver a repetir de nueva cuenta el Kinetic.  

6. The Flaming Lips-Scratching The Door: The First Recordings Of the Flaming Lips (Warner Records)

A estas alturas del partido, uno ya no espera nada de de los Flaming Lips, quienes tal vez desde hace cinco años partieron a la coladera cósmica donde van los fluidos escurridos del ácido más indecible. Los de Oklahoma han repasado su discografía en más de una ocasión durante los últimos 20 años, sangrando los bolsillos de los fans con covers, discos en el cereal, juguetes varios y recopilaciones a cascoporro. Pero de rolas nuevas buenas, poquísimas y de discos nuevos contundentes, nada.

Sin embargo, también hay que aceptar que los Flaming siempre han sido inconstantes, descomprometidos y desparpajados. Resultaría una insensatez que en pleno 2018 o más allá llegue un trabajo de los vuelos del The Soft Bulletin. Ya nada.

En consonancia con su ritmo de trabajo y revisitadero sin piedad, este disco resulta uno de esas últimas concesiones que el fan colorado agradece, en tanto contiene los dos primeros demos de la banda y el primer EP autoproducido por ellos, con todo y cover a Led Zeppelin incluído.

Aquí se percibe un grupo de hermanos y camaradas marihuanos garageros, con ínfulas de los Buthole Surfers pero sin la malicia ni los huevos de aquellos, que era básicamente lo que eran los labios flamígeros previo a su profesionalismo y comanda de Wayne Cohen tras la salida de su hermano líder del grupo.

Con todo y todo, uno disfruta las canciones, sonríe y entiende de dónde viene la grandeza de la que quizás sea una de las maravillas más queridas del rock de los noventa y principios de los dosmiles. Buen documento histórico.

7. Cardi B ‎– Invasion of Privacy (Atlantic)

Cardi B es uno de esos fenómenos de redes sociales que sube a la palestra del rap norteamericano, proveniente del mundo del contoneo y apadrinada por su colaboración con J Balvin. Si bien el sabor del mes del trap femenino se sostiene por sí misma, lo de Cardi B no hay que perderlo de vista porque posee más que un hype y una actitud correcta para los tiempos que corren. Avisados están.

¡Síguenos en Facebook y gana boletos para conciertos y festivales!