Pet Shop Boys: la perfección del círculo

Reseñas de Conciertos 04/10/2017
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

Pet Shop Boys: la perfección del círculo

Ese círculo proyectado elevado al centro, a veces incandescente y vibrante, a veces con un trazo completamente limpio y firme, está ahí no únicamente para recordarnos que esta es la gira correspondiente al álbum Super de Pet Shop Boys, sino también de alguna manera como una alegoría que representa tres décadas de una carrera impecable guiada por una inteligencia sin límites que ha sido capaz de marcar tendencias, inspirar a varias generaciones y replantear una y varias veces ese juego de miel recovecos qué llamamos música electrónica bailable , el cual es una cultura de múltiples ramificaciones y muy diversas y complejas implicaciones sociales, estéticas, filosóficas y antropológicas a partir del cual millones de jóvenes definen su relación con el mundo. Vaya, una carrera perfecta si es que cabe llamarla así.

Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

 

Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

Con treinta y seis años de Tennant y Lowe, de hits que construyeron primero a los ochenta y después a los noventa, algunos de éstos himnos de la comunidad gay, Pet Shop Boys podrían optar por el camino fácil y dedicarse a vivir de viejas glorias. Total, con Domino Dancing, Go West y New York City Boy da para llenar el Palacio de los Deportes aún teniendo a U2 tocando enfrente la misma noche. Sin embargo lo que vivimos ayer dista mucho de un concierto de nostalgia y es más bien la muestra de un grupo que no envejece y que sigue creciendo en sus alcances creativos.

Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

 

Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

De dos círculos colocados en los extremos opuestos del escenario en Los que en un principio veíamos algunas proyecciones brumosas, estos flemáticos trajeados hicieron su aparición al sonido de Inner Sanctum para seguir con Opportunities (Let’s Make Lots of Money), ese genial sencillo de 1985 que los consagraría hasta nuestros días como más de las duplas más elegantemente sarcásticas del pop. Un par de canciones más adelante, con In the Night, se develaría en el escenario la participación de una sección rítmica y melódica de apoyo que le inyectarían una fuerza brutal a la música, haciendo de los PSB en vivo una experiencia muy contrastante a lo que es escucharlos en disco.

Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

 

Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA
Pet Shop Boys. Foto Cortesía Cesar Vicuña / OCESA

De una lista más bien reducida de “grandes éxitos”, New York City Boy fue el primero en desfilar, seguido inmediatamente por West End Girls.

Cuando los vi por primera vez hace ocho años en el Auditorio Nacional, salí con la convicción , de haber visto uno de los mejores shows de mi vida, y ayer – menos teatrales, más ‘audiovisuales’, en un plan de menos retrospectiva a su carrera- se superaron.