Síndrome de la cabaña: ¿A qué nos enfrentaremos?

Entretenimiento 25/02/2021

Síndrome de la cabaña: ¿A qué nos enfrentaremos?

Una semana falta para cumplir los 365 días de confinamiento (cada quién lo ha llevado de la manera que puede). Algunos ya habrán perdido la cuenta, sorprendentemente, un fenómeno se ha manifestado en ciertas personas a partir de esta nueva vida de encierro por la pandemia y esto solamente indica una señal: nos estamos acostumbrando a estar en casa, y que no estamos tan mal como imaginábamos al inicio de este estado de alarma.

pero… ¿Qué pasa cuando esta “comodidad” empieza a tornarse en aquello que nos atormenta y ahora ya no queremos ni pasar fuera de casa?

Muchos especialistas han determinado que un porcentaje bastante elevado de la población experimentará miedos ante el hecho de tener que salir de sus casas o zonas de seguridad.

Ahora que vemos mas movimiento en las calles, en los lugares y en la gente, muchos pensamientos intrusivos relacionados con el miedo al contagio y a la falta de seguridad al salir de nuestros hogares se dejarán venir sin piedad (si no es que ya los tenemos algunes).

¿Qué es el síndrome de la cabaña?

 

“Cuando la libertad se convierte en un problema”

Se trata más bien de una expresión para referirse al miedo a salir de casa; un temor ante el que cada persona puede reaccionar de maneras muy diversas. Del mismo modo que el confinamiento prolongado nos ha afectado de distintas maneras (nos ha generado, por ejemplo, desasosiego, tristeza, impaciencia, nerviosismo, problemas de insomnio, ansiedad o sensación de soledad), la vuelta a la vida normal también nos toca de una forma diferente. Y esto sucede incluso cuando la emoción de base es la misma, el miedo. 

OJO: no es considerado un síndrome real ya que no es reconocido por la Asociación Americana de Psicología (APA) porque no está claro su origen, ni hay estudios suficientes que lo avalen como tal. En realidad fue un nombre que empezó a resonar por nuestras queridísimas cadenas de Whatsapp (Enséñale esto a tu mamá, a tu tía, al padrino y la comadre, WHATSAPP NO ES UNA FUENTE CONFIABLE DE INFORMACIÓN).

El miedo, la emoción dominante

El miedo puede ser funcional o disfuncional. En el primer caso nos lleva, por ejemplo, a tomar ciertas medidas de precaución, a protegernos. En el segundo caso, en cambio, puede conducirnos a la limpieza compulsiva, a desarrollar actitudes obsesivas (como buscar permanentemente información sobre el coronavirus o hablar solo de ello) y, también, a no querer salir de casa por temor al contagio. “A su vez, el miedo puede ser a contagiarse uno mismo o a contagiar a los otros, con lo que las reacciones también son distintas”,  dice la psicologa española María Martín de Pozuelo.

Como diría Laura Paussini, víveme sin miedo ahora…

 

Al miedo hay que usarlo como un recurso y no como un límite, empieza a realizar actividades fuera de casa: caminar un rato obvio usando tu cubre bocas, ir a un parque, crear un círculo de amigos que ver o con quién reunirte, etc. Recuerda que no se trata de frenar la vida personal, si no, tener hábitos que nos ayuden a no propagar el virus y ser mas limpios.

De preferencia, antes de ver gente o salir procura hacerte una prueba de antígenos (si es que no presentas síntomas) para evitar mas contagios.