Treasure de Cocteau Twins: Un álbum esencial de dream pop

Música

Treasure de Cocteau Twins: Un álbum esencial de dream pop

La música de Cocteau Twins tiene como principales características la suavidad de sus melodías y la voz  angelical de la cantante Elizabeth Fraser que podría arrullarnos o hipnotizarnos sin problema alguno y que por momentos nos percatemos de la influencia del estilo vocal de Siouxsie Sioux.

Treasure: El disco que no les gustó a Cocteau Twins

El 1 de noviembre de 1984 este trío de Escocia lanzó Treasure, su tercer disco de estudio en el que demostraron lo que eran capaces de hacer musicalmente hablando. Pues en el hay elementos para definir el dream pop: guitarras con efectos, sonido oscuro y la voz de la se desprenden ecos, lo cual da un toque que cautivador. Por si fuera poco, su sello 4AD se encontraba viviendo la mejor etapa en cuanto a los grandes talentos que tenías firmados.

Este trabajo discográfico no por nada está catalogado como lo mejor de la banda y también está reseñado en el libro 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. A pesar de que cuesta trabajo entender lo que dice Fraser en los temas, ese detalle es algo que llamó la atención y hasta gustó. De hecho, se tenía planeado que Brian Eno lo produjera, algo que no se concretó porque al ex integrante de Roxy Music le pareció que estos escoceses sabían perfectamente como querían sonar y por obvias razones, un productor les era inútil.

A pesar de que a los propios Cocteau Twins no les agradó Treasure e incluso sufrieron al grabarlo, pues para el guitarrista Robin Guthrie fue un tormento. La crítica especializada de la época lo elogió y las ventas que tuvo fueron muy buenas. Podría decir que el disco desde el inicio hasta el final es una delicia, pero los tracks más destacados son Ivo, Lorelei, Persephone, Pandora (for Cindy), Amelia y Cicely.

En todas ellas se puede apreciar el encanto que imprimieron en cada canción, el pop de tintes oscuros mezclados con aires quizás melancólicos y hasta una sensación de amor, no por nada Robert Smith lo escuchó mientras se vestía y arreglaba para su boda, porque le parecía que poseía un sonido muy romántico.