Tricky: la transmutación del gigante

Música 11/10/2018

Tricky: la transmutación del gigante

Resulta increíble que ha pasado ya casi un cuarto de siglo desde que Adrian Nicholas Matthews Thaws, mejor conocido en el mundo de la música más granada como Tricky, apareció en el subterráneo de Bristol para ganarse un nombre dentro de esa revolución de la segunda mitad de los noventa llamada trip hop.

Tricky es un gigante de la música que ha optado por romper y rasgar, vivir en la discreción de la oscuridad y las frecuencias sensuales de esa música colaborativa que se va construyendo a punta de canciones increíbles. No es un tipo fácil, tampoco condescendiente, pero sabe revelar los secretos a los escuchas atentos.

Atrás han quedado los años en los que Tricky era el provocador favorito de los tabloides de la música juvenil. La madurez ha hecho de las suyas, las modas han pasado y a cambio el fumeta de Bristol ha sabido desarrollar un estilo temerario que no se achica ante el pop, los covers ni las reversiones a los grandes de la canción francesa.

Arriba del escenario, la historia cambia aún más y la transmutación es todavía mayor. La vez pasada que Tricky visitó la Ciudad de México sacó de onda a más de uno. Normal. Una tarde de domingo en medio de humo marihuano y poderosas mujeres acompañándolo en su banda. Un rock, un entretenedor que no entretiene, un tipo duro que se baja para malencarar al público. No fue su mejor época, pero también fue una tarde inolvidable.

La falta de hits y la constante de inconsistencia en ese entonces desatinó a los que esperaban algo más en línea con Massive Attack o Portishead. Nada más alejado de la realidad: en los anales míticos del trip hop, la figura de Tricky es única y singular. Es ese pegamento anímico de The Wild Brunch impregnado en la movida de Bristol para luego ser el portento que se convirtiera a la postre en Massive Attack, es el ‘Bez’  de los Happy Mondays en plan negro sórdido y caótico. Es un implacable accidente a punto de suceder.

Tricky no las toca, las tararea y las va construyendo, tiene el ojo y la visión del futurista que sabe hilvanar los hilos adecuados. Hoy, en pleno 2017, con Ununinform, el de Bristol ha sorprendido con un disco a la altura de sus primeros trabajos, robustecido y potente. En vivo también se le nota más en forma, metido en su papel. Tricky ha vuelto, y lo hace más maduro y sosegado que de costumbre.

La nueva cita de Tricky con su público mexicano será este sábado 13 de octubre en el Plaza Condesa, en el marco del aniversario del gran Foro Hilvana. Siete años han pasado desde su última visita y trece discos han ocurrido desde el debut de uno de los talentos más atípicos del Reino Unido moderno. No es poca cosa, y no hay mejor momento para saber de qué está hecho una figura verdaderamente genuina e importante para la cultura contemporánea. La transmutación del gigante está por ocurrir. Una tarde imperdible. Aún quedan boletos.