59 minutos en el motor de un autobús. ¿A qué suena el tercer disco de Los Planetas?

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Por @Raika83

En abril de este año se cumplen quince años del lanzamiento del tercer disco de la banda granadina Los Planetas, Una Semana en el Motor de un Autobús, el trabajo que dio al traste con la importancia de la banda dentro de todo el rock en español del momento. Todos lo sabemos, es su mejor álbum y los galardones no son en vano; la banda española tiene cómo sostener ese título hoy en día, además que los 12 cortes de uno de los que podríamos llamar mejores discos conceptuales del rock ibérico de los noventa, están construidos de tal manera en que la obra siempre se escucha sorprendente. No ha perdido vigencia y funciona a varios niveles.

Es un gran disco y punto. Todos los elementos que conformaron Una Semana en el Motor de un Autobús en su momento, hoy juegan como elementos de un ensalzamiento mítico y hasta cierto punto cliché, que contribuyen a la leyenda de un disco de tales magnitudes: que si el grupo andaba en el momento más frito de su carrera, que si el desamor de las letras, la forma en la que está equilibradamente grabado y mezclado, que si las adicciones de Florent, que si un disco sobre referencias geniales a las drogas, que si el indie pop refinado o el shoegaze, pop-noise. La colección de temas es casi perfecta y redonda.

Trascendiendo el estudio desmedido y el análisis excesivo de esta colección de temas geniales (hay un libro entero sobre él), Una Semana… es en esencia un álbum de rock de guitarras muy disfrutable, es viajado, melancólico, poderoso y fresco.

Hace ocho meses, Jota, vocalista del grupo, dedicó toda un emisión de su programa de radio, Emisión Telepática Universal de Radio Gladys Palmera, a programar canciones en las que estaba inspirado el afamado disco con la portada del tache negro sobre el fondo amarillo. Con la naturalidad honesta y dispersa que caracteriza a Jota, en el programa nos va dando las claves de qué artistas y canciones de otros grupos afectaron directamente a la composición de temas macanudos como ‘Segundo premio’, ‘Toxicosmos’ o ‘Cumpleaños total’.

Ahora compartimos esas canciones con todos los fans, de cara a su próxima presentación en el Festival Vive Latino 2014.

1.- ‘Segundo Premio‘.- La canción abridora del disco se va duro y a la cabeza. Una batería seca y maciza avisa una marejada de guitarras incontrolables, y una letra amarguísima que nos tiene desde el principio. El tema es considerado un imprescindible en cualquier presentación del grupo y estilísticamente, Jota revela el sonido origen de la inspiración: ‘Smoke Signals’ del primer disco de los Magnetic Fields y ‘Blue Flower’ de los británicos ochenteros Pale Saints.

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El concepto de la historia sutil que llevará el disco es cantado desde el principio: “Si no te tengo, pero al menos puedo hacerte daño, ya sirve para algo”. Es ése el segundo premio.

2.- ‘Desaparecer‘ da continuidad al primer choque contundente registrado en la apertura del álbum. Un lobo aúlla, mientras un motor desacelera para arremeter posteriormente con una figurilla de bajo y entrar a un tema rockero, veloz, poderoso y muy dolido. ¿La influencia? Los magníficos Hüsker Du, con un temototota de su disco Candle Apple Grey, ‘All This I’ve Done for You‘. Acá, la referencia a Hüsker Du no es tan evidente como en ‘Segundo premio‘, pero lo que rescatan es la forma, el sonido emocional y desgarrado. Creo que les sale.

4.- ‘Parte de lo Que Me Debes‘. La cuarta canción del disco abreva de la canción ‘5/4‘ del segundo disco de Sunny Day Real Estate, banda fantasmona, gabacha y noventera que estuvo muy asociada con buenas bandas emo de Seattle; pop de buena factura. Esta es la versión del tema en el que está basado ‘Parte de lo Que Me Debes’, ¿se parece?

Amargura y desamor.

También se roban un pedacito de letra de ‘Kaleidoscope‘ de la banda subterránea angelina de los noventa Rain Parade, de su disco titulado “Emergency Third Rail Power Trip” del 86.

8.- ‘Cumpleaños total‘, uno de los temas hasta cierto punto “más luminosos” del disco es éste; rola guitarrera y veloz que con un pequeño estribillo muy pirateado de los viajadísimos Spacemen 3, funden los gritos de “una más” pese a que ya se había jurado no hacerlo más. A lo que quisieron sonar en esta canción fue a la adolescencia de los californianos Superchunk, y a los acordes hipnóticos de ‘Rebelde Sin Caspa‘ del artista del sello español Elefant Records, Beef, del 94. Una maravilla, por cierto.

10.- ‘Toxicosmos‘. La antepenúltima canción del disco es de los temas más sólidos y poderosos, tanto en su sonido como en su idea y producción. La letra es una fumada milenaria psicodélica a la española: “Caminamos por colinas de cebolla y metal, por recuerdos de otras vidas, de otras cosas que han pasado ya”. El tema es una suerte de ‘Lucy in The Sky With Diamonds‘ personal de la banda, la cual mama de un grupo de Nueva Zelanda llamado The Chills, de quienes Los Planetas se sacan parte de una frase para ‘Toxicosmos‘. Qué dolor, dulce dolor.

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11.- ‘Línea 1‘.- New Order, con el clasicazo ‘Bizarre Love Triangle‘, guarda en la esencia de su melodía, dulce y bailable, la inspiración para el penúltimo corte del disco, ‘Línea 1’, que es una pieza dulce, lenta, acústica, con un aire de redención que funciona de antesala a la calma. Es sutil la similitud pero tiene sentido. ¿Qué les parece?

12.- ‘La Copa de Europa‘. El cierre de Una Semana… ha sido percibido por Jota como ver la luz, tener lo mejor en la vida es ganar el premio: “Después de todo lo que le pasa al supuesto personaje durante el disco gana la Copa de Europa, que es algo así como descubrir la verdad. Ése es el primer premio”. La melodía de la canción está basada en ‘Glass‘ de Robyn Hitchcock & The Egiptians, que también suena melancólica como el último corte del disco de los granadinos, aunque con otra intención y un beat más sofisticado y acelerado. Sólo un poco.

Uno de los míticos lugares comunes de Una Semana… dicta que el álbum fue el que salvó al grupo de no acabar hecho trizas por el ritmo que llevaba y el momento de tensión por el que atravesaba. Los excesos y las disputas internas llevaron a Los Planetas a grabar un disco de alto calibre, que significa tensión y desconcierto, sí, pero también contundencia y mucho corazón. Se puede cantar y tararear por muchos años más.
En el libro alusivo al disco, el cual este año verá su segunda reedición en vinil (la primera fue en 2011), se puede leer: “(…) cuando J se encontró un día a David, el bajista de Electrolux, el grupo de Jesulín. Hacía mucho que no lo veía y, charlando en La Pompa, el bar de Novi, J le preguntó dónde había estado últimamente. David respondió: ‘He estado una semana en el motor de un autobús’”.

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