Corazón grunge: 10 discos “olvidados” de la Sub Pop

Música 28/03/2018

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Corazón grunge: 10 discos “olvidados” de la Sub Pop

A principios de la década de los ochenta, cuando el internet no existía y la música nueva era un tesoro invaluable que sorprendía a los oídos más inquietos, Estados Unidos atravesaba por una efervescencia independiente derivada de sus linderos más marginales, en donde el llamado grunge comandó la revolución rock que estaba por venir, terreno en donde la disquera Sub Pop tuvo mucho que ver.

Gracias al éxito masivo de bandas como Nirvana o Sonic Youth, la disquera fundada por Bruce Pavitt, impulsada por integrantes de Mudhoney, es hoy ya una leyenda que durante los ochenta y buena parte de los noventa fue sinónimo de calidad, mugre y sorpresa roquera. Sin embargo, no siempre fue así. Concebida como un semillero de bandas que habitualmente no tenían cabida en el mainstream norteamericano, Sub Pop fue más que nada un fracaso comercial, en tanto que funcionaba como una cooperativa con constantes fugas de capital.

Hoy en día, el emblemático sello discográfico de una de las grandes movidas del movimiento Seattle es un ícono diverso de múltiples horizontes sonoros, pero hubo un tiempo en el que el bajo perfil, los amplificadores destrozados y el sentido punk reinaron la mejor música de Estados Unidos. Muchos discos emblemáticos y bandas poderosas nacieron de ahí, llámese justo Nirvana, Mudhoney, Soundgarden, Green River, Babes in Toyland o incluso los Smashing Pumpkins y Sonic Youth, que tuvieron alguna breve aparición en el catálogo de la Sub Pop.

Sin embargo, hay bandas y discos emblemáticos, de riguroso culto, que hoy merecen ser rescatados del ostracismo legendario que pesa sobre ellos. Este es un breve y muy escogido repaso por algunos de ellos.

1. The Walkabouts-Cataract (1989)

Editado originalmente en cinta, este es el tercer trabajo de una de las bandas más menospreciadas de la movida de Seattle, quienes comandaban un folk alternativo cándido y nervioso, con la característica voz de Carla Torgerson y Chris Ekman a la cabeza. Buenos riffs, letras si se quiere inocentes pero con un estilo y frescura inusual, sin las ínfulas épicas de bandas de gran reflector que, digamos R.E.M. Chulada.

2. Tad-God Ball’s (1989)

En su momento, Thomas Doyle lideró la que era considerada una de las bandas más pesadas de su generación, que junto al lado de Melvins alcanzaban vuelos duros, pesados y rockerísimos, llevando las guitarras a un lugar oscuro y novedoso, muy emparentado con el metal pero en otro contexto. Un debut que sigue sonando gordo y poderoso. Insuperable.

3. L7-Smell the magic (1990)

El riff inicial de este single compuesto por seis cortes es clave en la amplia discografía de una de las agrupaciones femeninas más peligrosas de Los Ángeles. Punk-rock espeso que nada tenía que ver con el grunge de su época, Donita Sparks, Dee Plakas, Suzi Gardner y Jennifer Finch encarnaban una potencia motora sin precedentes, vigente hasta nuestros días.

Smell the magic es uno de los dos únicos trabajos editados en Sub Pop, pero uno de los más importantes en la historia del sello. Vértigo, dureza y poderío desparpajado.

4. The Afghan Whigs-Gentleman (1993)

El quinto trabajo de la banda de culto originaria de Cincinnati, Ohio, The Afghan Whigs, es en definitiva la obra maestra de este grupo, que para entonces ya tenía bases muy plantadas y un estilo bastante característico. Gentleman es un disco poderoso, de guitarras y letras no menos contundente, editado en mancuerna con Elektra y la punta de lanza mediática del grupo.

Para algunos, este disco abreva de forma puntual el rock alternativo noventero, que a la postre sería también inspiración de bandas como At the Drive-In, combinando sentimiento y poderío oscuro. Álbum indispensable.

5. Dwarves-Blood Guts & Pussy (1990)

Punk duro y a la cabeza, de mano de una de las bandas más agresivas y potentes de Chicago. Desde su portada, los Dwarves, una de las bandas con mayor cambio de alineación de su generación, prometía dureza sin florituras, letras contundentes y vértigo a mil por hora. Este es un disco legendario, que necesita mayor revaloración de la que de por sí goza. Ámonos recio.

6. Reverend Horton Heat-Smoke ‘Em If You Got ‘Em (1990)

Mientras todo mundo andaba dale que te pego al grunge oscuro y machacón, el trío texano encabezado por el gran James C. Heath daba vida a un psichobilly de altos vuelos, que abrevaba de la mejor tradición rockabilera, potenciándola con voltios de poder y un feedback guitarrero único en su tipo. Rolas vaqueras, roqueras y vertiginosas, cortesía de una de las bandas más queridas del culto independiente norteamericano.  

7. Supersuckers-La Mano Cornuda (1994)

Tercer disco de una gran banda proveniente de Tucson, Arizona. Gritón, adolescente y fresco, La Mano Cornuda es quizás su disco mejor grabado y querido por la crítica especializada; un largo compendio arriesgado compuesto por trece cortes breves y una pachecada final. Velocidad y contundencia, que para el año que fue editado ya era visto con un dejo demodé, pero que a la distancia resulta hermoso escuchar y listo para perderse en sus riffs lo-fi. Sudor y guitarras sin artilugios.

8. Steven Jesse Bernstein-Prision (1992)

La de Steven Jesse Bernstein es quizás una de las historias más olvidadas e infravaloradas de la música norteamericana, dado el suicidio del mismo en octubre del 91. Para cuando Prision vio la luz, mucha banda pasó de largo uno de los discos más sabrosos y atípicos en el catálogo de la Sub Pop, un trabajo que rebosa ingenio, combinando el spoken word estadounidense muy a la Burroughs, la experimentación rock y hasta la electrónica y el jazz. Un disco bastante desconcertante y preciso que merece ser rescatado del olvido ya mismo.

https://www.youtube.com/watch?v=nzADkxm0tDU

9. The Monkeywrench-Clean As A Broke-Dick Dog (1992)

Con Monkeywrench, el vocalista de Mudhoney, Mark Arm le da rienda suelta a lo que mejor sabe hacer: rock punk ladrado con blues y garage bien colocados. Disco inicial de uno de los proyectos más queridos e intermitentes del rock norteamericano independiente de los noventa, que ve la luz cada que se les ocurre. Un trabajo rockero, fresco y con alto poderío. Pa marearse.

10.  Beat Happening-You Turn Me On (1992)

Si habría que ser justos con el término lo-fi e indie del rock estadounidense, habría que referirse irremediablemente a este trío de Olympia, Washington, compuesto por Calvin Johnson, Heather Lewis y Bret Lunsford, quienes hacían un rock bien chingón, desencantado y desacomplejado.

You Turn Me On es el sexto y último trabajo de la banda, disco que sigue vigente y que ha sido influencia de un innumerable abanico de bandas de Estados Unidos. Hermoso y desolador, un disco de culto obligado y de una belleza casi minimal. Enorme y anticlimático.