Desde su aparición en 2010, el Hell & Heaven ha puesto el dedo sobre el renglón, en tanto saldar deudas históricas con los adeptos al metal y sus derivados de rock de peso se refiere, congregando en un mismo espacio a grandes exponentes de cierta curaduría de artistas, que en otros tiempos sólo era posible ver solos o entre un mar de bandas sin aquella oscuridad, corrosión sonora y contundencia escénica que los caracteriza.

Este año, el festival Corona Hell & Heaven se presenta en su edición más robusta y contundente a la fecha, y si bien repite nombres que ya son consentidos del público mexicano, añada, acompaña y reconfigura muchos más, en un menú que parece no dar tregua a los adeptos a la ropa negra, las matas al aire y las guitarras afiladas en su expresión más heavy.

Si algo llama la atención este 2018, es que la solidez de su curación teje una narrativa clara para generar un hilo razonado que vaya in crescendo hacia un clímax apoteótico, desde el talento nacional y las nuevas propuestas, pasando por nombres de bandas potentes y que hoy son algo así como “nuevos clásicos”, hasta llegar hasta los cerrojos de peso pesado, a cargo de grandes leyendas del rock.

En Freim llevamos 666 desveladas trazando nuestra ruta, tomando nuestras decisiones y guardando las energías suficientes para dar el gran salto este viernes 4 y sábado 5 de mayo, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, por lo que vemos claramente un festival redondo en plena forma, pero que más allá de sus múltiples actos de valía (casi todo el cartel completo en esta edición 2018 vale la pena), tendrá momentos sumamente clave para su historia, como uno de los grandes festivales de su género.

Son ocho momentos que consolidarán la propuesta, narrativa y espíritu del festival. Aquí los enlistamos y analizamos:

1. Cardiel

El poderoso dueto conformado por Miguel Fraino y Samantha Ambrosio se acerca peligrosamente a la década de existencia, y su fama como uno de los combos más frescos y potentes de su camada aún no está donde, creemos, debería estar. Son grandiosos.

El viernes 4 de mayo, Cardiel tendrá la encomienda de ganar la atención del público tempranero, los exigentes que no piensan mover un dedo hasta que salga Scorpions, además de los fans de la banda, quienes saben que si bien la propuesta sonora de Cardiel es afín al festival, el dueto siempre se cuece aparte. De amarrar con tino a las huestes metaleras, ésta presentación será icónica y prenderá la mecha para una jornada sumamente afortunada en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

2. L7

Una deuda saldada con toda la generación grunge y mujeres trash de la onda guitarrera de los noventa. Son legendarias, son mugrosas y podridas en su sonido (en el mejor sentido). Donita Sparks y sus poderosas secuaces recibirán a uno de los públicos más históricos de su carrera, uno que lleva décadas esperándolas para que suenen los clásicos, desde los años Sub Pop a la fecha.

3. Brujería

Una de las bromas legendarias más peligrosas y punzocortantes del deathmetal y grindcore de cepa noventera ha dividido a su público más acérrimo, llevando el mito a dimensiones ridículas. Por un lado, Brujería ha pasado a ser uno de los actos más esperados y afortunados del metal, a ser un circo que se ha devorado a sí mismo. Sin embargo, esta será la oportunidad definitiva para sustentar los trancazos sonoros anti Trump (muy pertinentes), o ver si es hora de cosechar las viejas glorias. Momento decisivo.

4.Mastodon

El metal es mundialmente conocido y etiquetado también por ser el género de la hegemonía de las leyendas y los públicos reacios, exigentes y duros con los nombres jóvenes. ¿En qué momento Mastodon pasó de ser la novedad más poderosa de su generación, a ser una banda legendaria con veinte años de trayectoria. En el inter, la banda de Atlanta no ha estado exenta de críticas y diatribas que ponen en predicamento su contundencia y voz genuina. Sólo habrá una manera de averiguar si el hype aún tiene sustento.

5.Bad Religion

Los punkarros angelinos tienen un horario alto, como su legendaria reputación arriba de la tarima, sin embargo no traen un disco potente desde hace un buen rato. Será interesante ver cómo defienden el trono previo a Deep Purple y Scorpions en la recta final del 4 de mayo. No será fácil.

6. Refused

Otra cara del hardcore punk que envejeció con suficiente decoro como para ganar el respeto de los metaleros, oscuros y roqueros a partes iguales. Verlos en vivo es sorprendente y siempre es garantía, aunque a algunos asistentes les parezcan un tanto pulcros. Eso se verá en el moshpit.

7. Dead Cross

Quien conoce a Dave Lombardo sabe que el baterista no se anda con medias tintas. Este proyecto de hardcore-trash experimental alberga más de una sorpresa para los que siguen extrañando el cosmos proveniente de todos y cada uno de los proyectos de Lombardo. Erróneo sería perdérselo.

8. Ozzy Osbourne

Para muchos, el cierre mayor del festival es garantía, misa y oportunidad correcta para corear los clásicos de Black Sabbath. Sin embargo, para otros Ozzy Osbourne debió retirarse de los escenarios hace ya algunas centurias. Quienes han estado al tanto saben que detrás de los rumores hay músicos excelentes, un Ozzy que se hace de sus mañas para a sacar a flote el barco…y misa negra de por medio. Seguro esta es una de esas “+últimas grandes” presentaciones, quien sabe. Nosotros no nos la perderíamos.