Trance, Psicodelia e Hipnosis: Festival Hipnosis 2021

Festivales de Música

Trance, Psicodelia e Hipnosis: Festival Hipnosis 2021

Fotos por: Kevin David Jiménez Román

Tras una larga espera, la cuarta edición del festival Hipnosis 2021, que reúne lo mejor de la música psicodélica, experimental, garage y derivados, convocó una vez más a todos los amantes que gustan de los trances inducidos por sonidos lisérgicos, atascados de reverberación, feedback y onirismo. Dicho evento se esta consolidando como uno de los más importantes en México, pues, además de traer talentos ya conocidos, también esta cobijando y ayudando a empujar a nuevas propuestas y proyectos nacionales, que han encontrado en el Hipnosis una plataforma para seguir creciendo y llegar a nuevos oídos. La cita fue de los días 4 a 7 de noviembre en Quarry Studios.

Esto fue parte de lo que se vivió durante el Hipnosis 2021 el día sábado 6

A pesar del cambio de sede este año, algo que quizá pudo resultar más complicado por la lejanía en contraste con las ediciones anteriores, se rescata que la infraestructura del lugar, facilitó la distribución de los escenarios, haciendo muy sencillo para los asistentes su ubicación, rapidez de acceso y desplazamiento entre unos y otros, los cuales fueron tres: Escenario Hipnosis (el principal, ubicado en el interior de una de las instalaciones) Escenario Abducción (Una carpa donde encontramos propuestas nuevas, DJ’s y selectores de música) y Escenario Cucapá (Ubicado en el exterior, la explanada del lugar)

A pesar de algunos movimientos en los horarios, la programación del día sábado transcurrió sin mayores problemas y algo que cabe destacar es, que cada una de las bandas y proyectos, fueron muy puntuales y específicos con sus horarios, lo cual como asistente se agradece.

DJ Muppets Babies fueron quienes, desde el medio día (hora de acceso) ya estaban dejando fluir sus ondas electrónicas desde el Escenario Abducción donde la música jamás paró, salvo una breve pausa a eso de las 19 hrs. para después retomar actividades y seguir haciendo bailar al público. También estuvieron presentes los sonidos latinos de Basuritas Records, Carlos Rene, Born To Be Cheap, Hugo Quezada, Davosea, Djake De La Cueva y Carlos Pocz.

 

La dinámica entre los escenarios Hipnosis y Cucapá permitió que dentro de todo, la mayoría de los actos pudieran ser apreciados.

La organización y distribución de los shows, permitió que los asistentes pudieran en la medida de lo posible, alcanzar a ver a sus artistas favoritos, ya que los espacios de horarios y distancia entre escenarios fue muy accesible, evitando conflictos y dilemas entre fans.
Mature Over Rated Animals, fueron los encargados de inaugurar el Escenario Cucapá, con su Pschy rock, tras esto se dió paso al brote de fuzz y psicodelia de Mengers, un proyecto nacional que esta ganando mucho terreno, al igual que ACTY, conformado por tres chicos que sincretizan sus influencias literarias con sonidos distorsionados, oscilando entre el kraut y garage, seguido por Tonstartssbandht, La Luz que llegó a encender con su energía y surf rock, haciendo saltar a todos los presentes, al igual que Sugar Candy Mountain. 

Mengers
ACTY

 

La Luz

Por otro lado, el Escenario Hipnosis abrió sus puertas con la californiana Deradoorian quien, con su suave voz y atmósferas cargadas de melancolía, tiño de azul el lugar. Este escenario también fue testigo del show acústico de Ty Segall, una de las figuras clave en el garage rock desde la década pasada, que nos trajo éxitos utilizando únicamente una guitarra, dándole un giro íntimo a su show. Otra de las bandas que nos electrizó y sacudió con montones de reverb y feedback psicodélico fueron Lorelle Meets The Obsolete, quienes nos complacieron con canciones como «What´s Holding You» que ayudaron dejar atrás algunos problemas técnicos con los instrumentos.

Deradoorian
Ty Segall

A eso de las 22hrs llegaron Los Dug Dug’s quienes fueron el puente que reunió generaciones tocando su set de aquel legendario festival de Avándaro hace 50 años, dejándole a la concurrencia un mensaje claro: El rock vive y no muere. Otro acto esperado fue el de TR/ST, quienes estaban de vuelta en tierras mexicanas y ofrecieron un show que nos arrojó a abismos sonoros bastante disfrutables.

Los Dug Dug´s
TR/ST 

 

Diles Que No Me Maten, la propuesta nacional más esperada de la noche.

Fue un grata sorpresa ver la cantidad de personas reunidas en el escenario principal, listos para ver a los chicos de  Diles Que No Me Maten, presentando parte de su material más reciente «La Vida De Alguien Más» aquel día quedó claro que a pesar de tratarse de un proyecto relativamente joven, ha sabido llegar a muchos oídos, gracias a su propuesta única que mezcla una suerte de psicodelia oscura, sonidos kraut con poesía y soliloquios al estilo spoken word y que, seguramente tocó las fibras de más de uno durante su presentación, ayudados con visuales que nos transportaron a otro mundo, otras ciudades y nos dieron otra forma de percibir nuestros propios abismos.

Fuzz y La Femme, rompiendo el escenario Cucapá

La noche comenzó a calentarse, gracias a el trio de stoner rock, Fuzz, quienes llegaron arremetiendo con fuerza y descargando todo su arsenal; guitarrazos, baterías potentes, bajos marcados, sonidos ácidos cargados de fiereza, hicieron sacudir melenas, agitar cuerpos en convulso éxtasis y entendiendo al género, como uno de los más queridos y esperados de la noche. Y hablando de esperados; el lugar quedó increíblemente abarrotado para esperar a la icónica y mística banda francesa La Femme, que con su eclecticismo sonoro que reúne surf, rock, pop, synth y mucha, mucha descarga de energía, terminaron por incendiar el lugar, incluso hubo un momento en que, presa quizá del entusiasmo del publico mexicano, Marlon Magneé, optó por bajar del escenario y tratar de navegar sobre las todavía más emocionadas manos del público.

La Femme
La Femme

Sin duda se trató de un evento que no quedó nada a deber, cuya organización y cuidados empleados (a pesar de la situación de la que venimos saliendo) se notaron en todo momento y nos hacen esperar con ansias el próximo año, en una nueva edición para descubrir que más tienen por ofrecer.