¿El rock ha muerto? Cuando se plantea esta pregunta incómoda, muchas personas reaccionan como si se tratase de algo personal, se ofenden mientras cepillan sus largas cabelleras, se ajustan sus botas negras y portan playeras de sus bandas favoritas (incluso algunos que, eventualmente terminaron por incorporarse al grueso de la población godín, para dominguear) Lo cierto es que esa inconformidad cada día le importa menos a promotores y productores musicales… Y la queso.

Aunque aún podemos encontrar textos de periodistas de la vieja escuela afirmando lo contrario, sabemos que comienzan a ser una minoría y cada vez más nos tenemos que preguntar si nuestro criterio de buena música debe ser el nuestro o ya es tiempo de ceder ante la cultura juvenil. ¿La juventud, nos “corrompió” a nosotros?

¿El rock ha muerto? ¿Los nuevos paradigmas sociales “mataron” al rock?

En realidad, lo que es evidente es que desde el punto de vista de la industria, el género ha ido a las sombras dejando de ser tan popular y rentable como lo es ahora el pop, hip hop y reguetón. Si nos basamos en estos datos, efectivamente podríamos decir que el rock ha muerto.

Es un balde de agua fría, somos conscientes, la cultura del rock tuvo su gran momento, un auge único en la historia de la música en conjunto con la vestimenta, la actitud rebelde y los icónicos conciertos. Podremos pensar que ese cuerpo flotando parece vivo, solo hace falta picarlo con un palo para que reaccione y solo así podremos ser fieles a nuestros ojos. Porque resulta confuso en verdad, es decir; cuando viene alguna banda y hace sold out o de pronto sacan una nueva canción, anuncian un nuevo disco, que en cuestión de minutos ya está en la lista de tendencias a nivel mundial, para muchos de nosotros, necios, el futuro parece prometedor, pero, la realidad, es que sigue siendo tan solo un cadáver flotante.

Ha estado frente a nosotros el testimonio de los premios Billboard en los que artistas pop se han mantenido en el top valiéndose en algunos momentos de guitarras eléctricas como accesorio. El rock genuino de pronto resalta cuando fallece algún integrante de alguna gran banda, ¿cuál es la escena que le queda hoy en día?

Rock

Artistas como Kanye West, Travis Scott, Frank Ocean y Drake, han ejercido un poder globalizado en el mundo de la música y han estado en titulares internacionales. Otros como J Balvin, Bad Bunny o Maluma quienes, valiéndose de su carisma y enormes equipos de trabajo detrás, no sólo han llegado a la cima de las listas musicales, sino también de la moda, a la que todos los seres sociales y globalizados somos vulnerables, es inevitable.

Claramente estamos viviendo una época con distintas formas de expresión que sin darnos cuenta incluyen otros tonos de piel, orientaciones, sexualidades y colores en un enorme abanico de disidencias limitadas por el estándar de blanquitud heteronormada.

Rock

¿Me pregunto cuánto tiempo pasan los defensores del rock entre adolescentes, que sin tratar de ser invasivos, les urge darse un chapuzón con ellos? Cada vez los festivales en México, como Ceremonia, empiezan a figurar entre los más concurridos e importantes. Con tanta afluencia debido a su propuesta, sin ninguna banda de rock entre el Line Up. Cada edición los festivales en nuestro país se muestran con más ánimo de promover la inclusión, la diversidad y la cultura, elementos que antes no eran nada cuidados. 

Un cádaver flotante: ¿El rock ha muerto?

¿Y entonces, el rock ha muerto?

El rock siempre será parte de aquellos que lo consuman, estará presente en cada playera estampada con letras duras, que huela a humedad, chela y sudor, pero sobre todo, es antecedente de varias bandas que han tomado sonidos para resignificarlos. Cada vez que un artista verdaderamente innovador define un nuevo sonido, el resto produce réplicas durante al menos una década, hasta que lo que quede es una abominación que no se parece en nada al espíritu del original, duro si, pero es parte de la ola de cambios que siempre existen en un ciclo, un ciclo que aplica también a nuestra humanidad.

Entonces, ¿qué pasará con el rock en el futuro? Es casi un delirio figurar una especie de resurgimiento comercial en un futuro próximo, pero hablando de pesos muy conocidos dentro del género, como Strokes, Arctic Monkeys y un largo etcétera, que lograron tener un éxito sorpresivo justo en el cambio de siglo sin ser algo extraordinariamente nuevo.

Tal vez lo único que se necesita para hacer rock sea ser un niño carismático con talento, que abra la llave al flujo de incipientes banditas propositivas, cuya visión no esté sesgada por el molde arquetípico del Rockstar macho. Siempre hace falta ver más allá.

Independientemente de lo que le pase al rock en el futuro, en realidad está en un buen lugar en este momento: hay muchas bandas y subgéneros que valen la pena ser mencionados y a pesar de que el rock pueda ser despojado de la cima, su centro se está expandiendo. Mientras más se reduce su popularidad, más atrae fandom con ganas de ser especiales, bichos raros, que son felices quedando fuera de lo mainstream. Al tiempo que se vaya diluyendo la figura de estrella de rock, más culto, puede tener el género que eventualmente dará en flor a alguna banda que aceptará el amor al arte.

Rock

¿El panorama es alentador? Yo diría que seamos optimistas, siempre hay música y arte para todos. Nos queda mucho por conocer, explorar y desarrollar en cuanto a sentido musical. Vienen ritmos que nos pueden gustar o no pero son parte del momento que vivimos y contra eso ningún fanático podría estar en desacuerdo, sea como sea, toca celebrar: Feliz día mundial del Rock.