Canciones como espacio de reflexión: Entrevista con Coiffeur rumbo al Nrmal

coiffeur1

El pop contemporáneo de la mano de elementos sintéticos se encuentra cada vez mejor en una zona como lo es Sudamérica. Desde los ejercicios más monumentales de Alex Anwandter en Chile hasta los experimentos más conmovedores de Diosque, el pop sudamericano parece ir escuchándose mejor conforme avance el tiempo y, al paso de los años, van floreciendo proyectos que permanecían como un secreto en la zona.

Uno de ellos bien podría ser Coiffeur, un proyecto que comenzó siendo una especie de refugio acústico tan noble y visceral como los primeros trabajos de Panda Bear en solitario pero que con el tiempo se convirtió en uno de los ejericios de música electrónica bailable más emocionantes de los últimos tiempos. Lo que hace Guillermo Alonso ahora es una experimentación pop de la mano de instrumentos electrónicos para trasmitir sentimientos enteramente humanos y que tocan el alma de quien los escucha. Es todo lo que la descripción sugiere y vale mucho la pena conocerlo.

Por eso y porque cada vez estamos más cerca de su presentación en el Festival Nrmal decidimos platicar con él sobre su proyecto musical, la evolución del mismo al paso de los años, sus intenciones, su acto en vivo y todo aquello sobre lo que Coiffeur está sustentado. Nos dijo muchas cosas y la verdad es que el cotorreo se puso bastante bueno como para no aprender algo de lo que nos dijo. Así fue como paso:

Freim: ¿Qué se siente ser invitado a tocar en México por segunda ocasión?

Coiffeur: Está muy bueno, yo conocía el Nrmal por amigos en común y el año pasado estuve investigando cuál sería el line-up, la gente que lleva el festival, su editorial, todo eso y me pareció muy interesante. A partir de ese momento y después de que estuve en México surgió la idea de poder postularme para formar parte del cartel. Por suerte está sucediendo, entonces estoy súper contento por eso.

Desde la primera vez que viniste a México al Festival Neutral y hasta ahora que regresarás, ¿Ha cambiado tu perspectiva acerca de tu proyecto musical?

Yo creo que la perspectiva sigue siendo la misma: hacer canciones y tratar de crecer en todos los sentidos, tanto emocional como mental y artísticamente. Creo que la perspectiva siempre está puesta en eso y México de alguna manera implica también eso. Hacía mucho tiempo que tenía ganas de ir a México y por suerte el año pasado fui por primera vez, ahora participé para una beca que me gané y eso permitió ahora estar de vuelta. Desde entonces me propuse generar un diálogo continuo con México y tener una continuidad entre el proyecto y la gente de allá.

Hablas sobre crecimiento musical y tu carrera es un ejemplo de ello, antes solías tocar con una sola guitarra y ahora es totalmente sintética. ¿Cómo decidiste cambiar tus recursos para hacer música?

Lee también:  "Blue and Lonesome" es el nuevo disco de The Rolling Stones y ya puedes escucharlo completo

Fue una cuestión como de decidirlo y hacerlo. Yo venía tocando con la guitarra criolla (acústica) y después del tercer disco en ese formato sentí que había llegado a un límite, todo lo que generaba con la guitarra me aburría y esa idea de sentirme muy estancado arriba del escenario ya estaba en mi cabeza. La guitarra es un instrumento que te ancla bastante respecto al movimiento y yo comenzaba a tener la inquietud de moverme arriba del escenario. Todo esto fue llevándome a dejar de lado las sonoridades acústicas y empezar a experimentar un poco con lo electrónico y lo bailable. Por una cuestión de historia mi música está muy asociada con las canciones de los 80, con esa cuestión de la canción bailable pero con bases sumamente sintéticas. Todo eso me fue llevando hacia ese camino.

¿Cuáles son esas canciones o grupos que te inspiraron al cambio?

Depeche Mode fue como un punto de partida, la primera cosa que escuché para el bagaje que quedó en mi cabeza. Después cuando empecé con toda la investigación de los sintetizadores exploré cosas más viejas como Jean Michel Jarre y esas primeras experimentaciones de la música electrónica. Luego cosas más actuales, de escuchar por gusto como Hot Chip y demás.

“Conquista de lo inútil” salió bajo el sello Quemasucabeza de Chile. ¿Cómo fue el contacto para que se editara con ellos?

Antes viajaba mucho, iba a Bolivia y después viajaba a Chile. Unos amigos que tenía ahí consiguieron que tocara en una fiesta chilena en donde también tocaba Gepe y ahí estaba Rodrigo de Quemasucabeza. Esa noche me vieron, después volví y a partir de ahí comenzaron a invitarme a tocar a festivales de cantautores que ellos organizaban. Nos conocemos desde hace mucho, en algún momento ya habíamos hablado de editar un disco en conjunto, incluso mucho antes de “Conquista de lo inútil”, pero no se terminó por dar hasta entonces. La verdad es que no fue algo que naciera apenas, nos conocemos desde hace como ocho años y todo este tiempo que viajaba a Chile mi contacto era a través de ellos. No trabajamos oficialmente pero sí lo hacíamos desde la informalidad.

¿Qué puedes decir acerca del pop en un país como Argentina actualmente?

Creo que la escena argentina está bastante adormecida. Más allá de Diosque y una chica que se llama Sobrenadar no encuentro cosas nuevas que realmente me gusten. Creo que la última escena nueva que tuvo una repercusión real fue la de Él Mató A Un Policía Motorizado, 107 Faunos y ellos, pero es una escena que está más ligada a la canción pop rockera. En el sentido más pop electrónico yo creo que no hay muchas cosas acá y tampoco surgen cosas nuevas en el under, incluso en el mainstream donde además de Mirando no hay otra banda electrónica o electropop así que sea popular. Pero la verdad es que últimamente no estoy muy investigador, es probable que la gente que sí lo hace tenga más conocimiento de las bandas nuevas que yo.

Lee también:  Jimmy Kimmel será el host de los premios Oscar 2017

Hablabas de tus movimientos en el escenario y de cómo incorporar nuevos elementos a tu música, ¿cómo ha cambiado tu show en vivo desde que decidiste hacerlo todo más sintético?

Cambió bastante. Yo me voy adaptando en relación a cómo sean los shows pero trato de tocar acompañado, ahora tengo una banda y eso es un cambio bastante grande. Yo suelo tocar la guitarra eléctrica y esas cosas pero ahora estoy tratando de despojarme lo más que pueda de ellas. “Conquista de lo inútil” me permitió reflexionar más con el cuerpo arriba del escenario pero había una resistencia y traía la guitarra eléctrica colgando. Ahora estoy dejando de hacer eso, trato de abandonarlo todo para concentrarme solamente a mí cuerpo sobre el escenario y darle rienda suelta a eso. Esa es la experimentación en la que estoy interesado en estos momentos.

¿Dirías entonces que Coiffeur es algo dancístico, por decirlo de alguna manera?

Claro, hay algo más performático, un concepto que estaba dando vueltas en mi cabeza que básicamente se dirige hacia ese lugar, algo mucho más performático.

¿Estás trabajando en música nueva actualmente?

Sí. La idea era tener algo nuevo como presentación para el Nrmal pero voy algo retrasado. Estuve componiendo la banda sonora para una película argentina que se llama “Como una novia sin sexo” y eso se me juntó con la composición del nuevo disco retrasándome un poco. Pero estoy en eso, sigo entusiasmado viendo hacia qué lugar me dirijo.

¿Qué tienes para decir a todas las personas que te van a ver en el Nrmal?

Esto es un proyecto que básicamente está fundado en la canción como espacio de reflexión y experimentación y como la canción en su sentido más noble, ese elemento que nos permite comunicarnos desde hace mucho tiempo. Es un espacio en el que yo creo profundamente, soy una persona que creció escuchando canciones y me emocioné escuchando canciones, creo profundamente en la canción. Y es eso lo que vamos a llevar: canciones en su sentido más amplio. Coiffeur es eso, reflexionar a través de la canción y tratar de explorar las diferentes formas, herramientas y resultados de la canción, siempre con un fin de comunicarse, de tratar de compartir una emoción, una sensación y tratar de encontrar un par. Alguien que le esté pasando lo mismo y que esa canción pueda ser una compañía, como a mí me pasó en su momento que las canciones me fueron acompañando durante todo este tiempo.

Compártenos tu opinión:

share on: