“Reflektor” artísticas reflexiones nocturnas que rayan en la perfección

“Reflektor” artísticas reflexiones nocturnas que rayan en la perfección

por: J. Ismael Canales | @YoSoyIshael

Cada determinado tiempo nacen bandas que rompen esquemas y crean nuevos paradigmas sonoros en la música, la última de estas que ha emergido ha sido Arcade Fire.

Los canadienses estuvieron en las sombras preparando este álbum, un disco que prometieron sería más bailable que sus antecesores y con el que intentarían superar la calidad de su última joya “The Suburbs”, pues bien, déjenme decirles que lo lograron de nuevo.

“Reflektor” se divide en dos discos, el primero que podríamos considerar la danza, siete tracks que reflejan la alegría, la energía de las pistas de baile, de uno mismo. Y el segundo que es la reflexión, con temas ligeramente oscuros y que nos ponen a pensar, conservando algunos momentos que nos invitan a  bailar, en conjunto un disco que nos muestra las dos caras de la noche, la fiesta y la danza desenfadada y la soledad con su reflexión armónica.

LA DANZA

‘Reflektor’ es el anochecer del álbum, un tema que inicia con un toque pacífico y a la vez misterioso de percusiones y riff de guitarra en palm mute, al que conforme avanza se le unen diversos elementos como vientos, coros y otras guitarras más brillantes, haciendo la pista cada vez más bailable, hasta llegar a la aparición pequeña pero exacta del astro David Bowie. Un tema que pasa de la pasividad del atardecer a la diversión nocturna, una perfecta transición de casi 8 minutos.

‘We Exist’ nos conquista de inmediato con su linea de bajo que nos hace recordar las baladas de sinthpop ochenteras pero con todo el sello de los canadienses, acompañando el sonido de sintetizadores con guitarras, notas de piano y violines de fondo. Siguiendo con esa linea de hacernos mover el cuerpo se presenta ‘Flashbulb Eyes’ con una percusión muy latina, unos arreglos caribeños y otros elementos de fondo que la dotan de una atmósfera muy espacial.

La fiesta llega, estalla la batucada para luego bajar la velocidad y continuar con este mood de percusiones dancísticas, sólo que a bajas revoluciones, así se presenta ‘Here Comes The Night Time’ tema tranquilo pero de gran ritmo que vuelve a estallar cerca del final.

Normal Person’ es el tema de rock de este álbum, volvemos a la época de los setentas con ese rock clásico, ideal para escuchar en algún bar bebiendo una cerveza, riffs tranquilos, una batería sencilla y un bajeo paciente marcando el ritmo exacto hasta el momento del coro, donde los decibeles suben y un pequeño gran solo dota de personalidad a un tema que va in crescendo hasta llegar al final, donde se conjuntan liras, coros y la batería y el bajo evolucionan, dando como resultado un excelente tema de inicio a fin.

‘You Already Know’ es un tema divertido, tranquilo, un rocksillo sencillo y muy artístico como los temas que escuchamos en “The Suburbs”, un puente que nos prepara para uno de los mejores temas del álbum. ‘Joan Of Arc’ inicia con una batería furiosa, y una guitarra muy punk, pareciera ser un tema veloz pero en cuestión de segundos se transforma en un pieza comandada por un bajo con grandes armonías, instrumentos que aparecen esporádicamente en el momento exacto, vientos de fondo, un coro pegajoso y atractivo y un verso con la voz de Regine en un francés que parece ser un mensaje subliminal cierran el disco número uno de “Reflektor”

Lee también:
Keanu Reeves no descarta una cuarta entrega de "Matrix"

LA REFLEXIÓN

‘Here Comes The Night Time II’ es el otro lado de la moneda, es una atmósfera pacífica que puede tornarse tenebrosa, es la parte más oscura de la noche indicio de lo que se viene en este segundo disco.

‘Awful Sound (Oh Eurydice)’ convierte el misterio en nostalgia, la música se acopla perfectamente a una letra triste, de un amor no correspondido, de la tragedia de enamorarse de la persona inadecuada. El coro cambia, la guitarra acústica prevalece y los coros acompañan una letra esperanzadora, un ruego por salvar una historia de amor insalvable.

La respuesta a este canto llega en ‘It’s Never Over (Oh Orpheus)’ una batería marca el camino por el cual correrán riffs provocadores, sonidos distorsionados de fondo y el dialogo entre Eurydice y Orpheus, llegando a la conclusión de que su historia terminó demasiado pronto.

‘Porno’ es un tema que le hace honor a su nombre, una batería electrónica, sintetizadores y guitarras nos regalan una melodía muy sensual, ideal para esos momentos nocturnos en compañía. Esta canción es sin niguna duda el ‘This is Hardcore’ de Arcade Fire.

Después de estos momentos de reflexión y sensualidad aparece ‘Afterlife’ tema que de nuevo explota el ritmo caribeño, fusionando los sintetizadores y las guitarras haciéndola una gran canción, divertida, energética y musicalmente perfecta.

Para cerrar este gran álbum llega ‘Supersymmetry’ un tema minimalista, donde sólo escuchamos pequeñas percusiones y sintetizadores que van creciendo hacia el final del track llegando a su punto máximo para después difuminarse hasta el final, cerrando así un excelente y casi perfecto disco.

Arcade Fire lo hizo de nuevo, no nos entregaron un disco tan barroco como “Funeral” ni tan art rock como “The Suburbs”, sino tal como lo prometieron, dieron un giro de 180 grados y nos presentaron un disco festivo, bailable, donde utilizan elementos de todas las épocas y coordenadas, desde líneas de bajo a lo discotecas ochenteras hasta percusiones con todo el sabor de Latinoamérica y el Caribe, de una manera sublime. Es dificil encontrarse con un álbum tan bien elaborado, con temas que te invaden al escucharlo, ahí radica la perfección de “Reflektor” donde el común denominador es el sonido refinado y evolucionado de los comandados por Win Butler, instrumentos exactos, arreglos espectaculares y, en esta ocasión, temas que igual te harán mover el cuerpo en las noches de fiesta o mover la mente en las noches reflexivas.

Share on Pinterest