El enigma de Richey James Edwards

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El enigma de Richey James Edwards

Richey James Edwards fue un chico con suerte, pues de ser su chofer pasó a ser el guitarrista y compositor de los Manic Street Preachers. Además de convertirse en el integrante más famoso, escandaloso y responsable del look glam rock que la banda galesa portaba a mediados de los años noventa. El músico de 27 años era una persona atormentada debido a sus problemas con la depresión, anorexia y adicción a los drogas, lo cuales se ven reflejados en las letras del disco The Holy Bible. Para inicios de 1995 la agrupación vivía su boom y estaban logrando captar la atención en Estados Unidos, por lo que tenían planeada una gira en aquel país y cuyo vuelo hacía América partiría el 1 de febrero pero ocurrió algo que cambió para siempre el destino de los intérpretes de Slash ‘n’ burn. 

 

Richey James Edwards y los Manic Street Preachers

Resulta que el 31 de enero Richey y el vocalista James Dean Bradfield se alojaron en el hotel London Embassy de Londres con la intención de cumplir unos compromisos laborales pendientes. Al siguiente día parecía transcurrir todo con normalidad pero el estrafalario músico no apareció en el desayuno y después de un buen rato de espera, el frontman decidió pedir ayuda a los empleados del lugar para abrir la habitación de su compañero, la cual se encontraba vacía aunque hallaron su maleta, apuntes y un frasco de pastillas Prozac.

Después de haber tratado de localizarlo en los alrededores, se llevó a cabo una intensa búsqueda a cargo de la policía local y cuya investigación apuntó que la noche anterior a su desaparición llamó a su mamá para confesarle sus pocas ganas de viajar al tour por Estados Unidos y desalojó en la mañana del 1 de febrero a las 7 am, acto seguido condujo hasta su hogar ubicado en Cardiff, Gales. También se descubrió que durante dos semanas antes del 1 de febrero, estuvo retirando £200 libras de su cuenta bancaria que en total sumó £2800 libras.

A partir de ahí todo es confuso, ya que existen testimonios de gente que lo vio en la oficina de pasaportes de Newport, incluso un taxista declaró haberlo llevado a la estación de servicio Severn View. Fue hasta el 14 de febrero cuando  se reportó su coche estacionado cerca del puente de la zona antes mencionada (que por cierto, es un sitio predilecto para las personas que comenten suicidio) porque llevaba ahí parado un mes y esto lo convertiría en acreedor a una multa.

Han pasado 26 años de su desaparición y nadie ha sabido con exactitud lo que en verdad ocurrió, claro, tampoco han faltado las personas que supuestamente lo han visto en diversas partes del mundo como España, India, Israel y hasta México. Aunque el 23 de noviembre de 2008 su familia tomó la decisión de declararlo como muerto ante las autoridades británicas.