Música nueva: los 7 lanzamientos Freim de la semana: 003

Música 13/02/2018

author:

Música nueva: los 7 lanzamientos Freim de la semana: 003

Ya bien entrados en febrero de 2018, la buena música comienza a salir hasta de las coladeras y el oído tiene que estar bien atento para captar los discos más memorable del año que corre. Esta semana hay pop, experimentación, retrofuturismo y hasta contemporánea de altos vuelos.

Música nueva para su semana, sonidos increíbles para hacer distinto nuestro día a día. Este espacio se nutre también con sus recomendaciones. Aún rescatamos discos lanzados en diciembre que merecen ser escuchados y ponemos trabajos que hemos estado disfrutando como pan calientito recién salido del horno.

Disfruten de esta tercera entrega y chequen las pasadas, que siempre hay algo fresquito para saborear.

1. Varios- High and Low Vol 2 (Lowers)

Igual que hace un año, pero ahora con una compilación aún más robusta y macizona, el mejor netlabel independiente de Ciudad Juárez, Lowers, regresa este 2018 para abrir boca con una dosis de 22 tracks, con lo mejor de sus aliados sonoros vía Bandcamp a costo voluntario. Excelente muestra de la panoplia sonora electrónica que navega al margen de los grandes reflectores club del país, cualquier cosa que eso signifique.

En el compilado hay ya viejos conocidos del abanico local como Durant, CROCAT, Mock the Zuma, Nesstrack, Wyno o Siete Catorce, además de cosas que nos fascinan sobre manera como el track inicial de $eñor $in $exo, el vaporoso sonido de Hidwak o el desconcierto bass tímbrico en la rola de Undrwght. Un deleite para los menesteres de la noche, esas que nunca ven la luz hasta una vez abierto el portal.  

2. Claude Speeed-Other Infinities (Planet Mu)

El músico electrónico berlinés Claude Speeed ha tenido mejor tino y visibilidad con sus tres trabajos previos en solitario que con su otro combo, American Men, que entre una electrónica que parecía Boards of Canada trastocado, se ha ido diluyendo desde aquel 2010 en el que nació. Quince días antes de terminar el 2017, Speeed lanzó esta cinta, Other Infinities, que es una suerte de complemento paralelo no establecido del todo de su trabajo pasado, el maravilloso Infinity Ultra (Planet Mu, 2017).

Vale traer a este año el trabajo de alguien como Claude Speeed, quien si bien puede perderse entre la modestidad y las limitantes de su corpus creativo, logra forjar una narrativa electrónica oscura, melancólia y ligeramente retorcida que él a tenido a bien de aderezarla con elementos de noise catártico autocontenido, paisajes sintéticos nocturnos y un halo de culto neo-Tokyo (así dice él), que podría resultar en un humor medio mal intercalado de cara a una propuesta de tristeza y soledad para la meditación New Age. Como sea, el viaje está duro y la lechuga se pone fuerte a ratos, aunque vale la pena y pasa suave la píldora. Gran trabajo.

 3. Efrim Manuel Menuck-Pissing Stars (Constellation)

Hay una verdad de sabor más bien agridulce detrás de la mayoría de los proyectos alternos de grandes bandas: por un lado sirven para distensar y liberar a los integrantes de las agrupaciones de la camisa de fuerza estética y las dinámicas agotadoras de un grupo, les permiten explorar otros linderos. Pero por otra parte, los también llamados side projects acaban diluyéndose, siendo una sombra de bajo calado y al final del día el fan acaba pagando por discos más bien medianos. Ejemplos hay un mundo.

Sin embargo, el segundo trabajo del otrora líder no dicho de la emblemática banda canadiense Godspeed You! Black Emperor, Efrin Menuck, es algo raro por decir lo menos, ya que si bien hay momentos muy identificables del estilo de Menuck a lo ya hecho sobre todo en el GY!BE de los últimos seis años, por otra parte se siente un trabajo a ratos menos denso, menos comprometido con el detalle, muy digerible de repente y por añadidura un tanto carente de sustancia e su suma general.

No obstante, lo anterior puede ser una contraseña que sí funcione para los fans más aguerridos, esos que pueden llegar a atesorar más lo que Menuck ha hecho A Silver Mt. Zion que con GY!BE. También los oídos libres de prejuicios que no esperan nada de un disco así pueden ser recompensados, ya que si bien hay un eje conceptual claro a lo largo de los nueve tracks que componen el disco, éste es lo suficientemente diverso y variado como para entrarle y disfrutarlo desde distintos ángulos posibles. Nada nuevo, todo en orden.  


4. Helado Negro-Island Universe Story Vol. 4 (Rvng Intl.)

Desde su afortunada aparición en el mapa sonoro del under norteamericano, allá en 2009, el trabajo de Roberto Carlos Lange, aka Helado Negro, no ha hecho sino mejorar con el tiempo, volverse más consistente y alcanzar linderos más grandes musical y creativamente hablando, pero sobre todo se ha hecho más hermoso.

En Freim creemos que poco antes de su gran trabajo pasado, el maravilloso Private Energy (Rvng Intl., 2016), Helad Negro comenzó lo que es su mejor momento sonoro, y prueba de ello esta cuarta edición de su serie Island Universe Story, que fungen como una suerte de subconsciente sonoro de sus discos ejes, una suerte de extensión para comprender mejor los linderos creativos de Lange.

Si bien Island Universe Story no mantiene se siente desgarbado e inconsistente como obra completa, agarra muy buenos momentos, con un sentido del ritmo bien colocado y un aderezo colorido en su paleta de elementos electrónicos para vestir las piezas con tino y sabor. Con este cuarto volumen de Island Universe Story, Helado Negro sigue uniendo los puntos de su propia obra, recolocándolos y volviéndolos a hilvanar para tejer una nueva historia cada vez. Belleza.  


5. Gary Ward-Gaz Forth (Feeding Tube Records)

Ese pop lo-fi retrofuturista que sólo se le da a artistas como Ariel Pink o John Maus, agarra un sazón bien espectral y maravilloso en músicos que se esconden de la palestra masivo, como en el caso de Greg Dalton, quien bajo el nombre de Gary Ward lleva ya labrada una década de trabajos sintéticos de gran calado, sobre todo en eso que hasta hace pocos años adquirió un sentido bajo el halo de hypnagogic pop.

Gaz Forth es un álbum que no deja mucho a la imaginación, ya que todos sus linderos espaciales son imaginación colorida en estado puro. Rock psicodélico, synth pop de calado nostálgico y canciones hechas y derechas en el sentido clásico. A veces, uno no necesita más que las cosas estén bien hecho, y Gaz Forth vaya que está construído con rareza, presteza, inteligencia y sentimiento. Para escucharlo varias veces on repeat.

6. Brockhampton-Saturation III (Question Everything, Inc.)

Hay algo chocoso y a la vez refrescante en el colectivo (son como trece pelados) de “pop rap” texano conocido bajo el nombre de Brockhampton, que desde 2015 se vende a sí mismo con algo así como “la primer boy band rap de internet”. En teoría eso debería ser pretensión suficiente para que todo fuera demasiado; humor, rimas y metaironía. El problema es que ni una cosa ni lo otro, hasta este que es el tercer lanzamiento.

Tampoco es que Saturation III llegue a sorprender, o a encontrar el hilo negro de esa nueva camada de raperos que se creen los pachecos guapos de la red. Sólo hay un disco lo bastante sólido como para aguantar la bromita, que de paso y de refilón viene a abrir una bombilla de aire para quienes ya andaban medio sofocados con todo el cotorreo de la pandilla Odd Future. Aquí hay un sentido tan nerd, DIY y descaradamente cínico sin sustentarlo con la lírica, que uno acaba por ceder por ese extraño limbo en la red en lo que lo mismo vale Tupac que NSYNC. Ni modo, ellos ganan.

7. Laurie Anderson/Kronos Quartet- Landfall (Nonesuch Records)

Pese a que la obra y el estilo de estos dos grandes nombres de la música contemporánea tienen puntos de clara convergencia, en cuanto a sonido y discurso se refiere, ésta es la primera vez que colaboran de forma expresa para una obra juntos. Landfall es un disco de altos vuelos, proveniente del ciclo de canciones electroacústicas presentadas en 2015 por Laurie Anderson, quien incluye en toda esta obra su experiencia durante el Huracán Sandy de 2012, el cual también arrasó con el departamento de la compositora.

Esta colaboración va más allá de lo que se espera de una forma profunda y refinada: spoken word, sonidos minimales, arreglos que forjan momentos de notable y dolorosa belleza, un exorcismo sentido y prudente con la tragedia.

 

¡Síguenos en Facebook y gana boletos para conciertos y festivales!